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lunes, 10 de febrero de 2014

Arroz de campo, mar y limón.

Cuando veo que a un rico arroz alguien le pone su buen chorrito de limón, me da dolor de corazón, me parece que se están modificando los sabores que el cocinero ha querido darle, es como darle un brochazo de color acrílico a un Velázquez. 

Pero ayer decidimos experimentar. El día en Madrid fue un horror, viento y lluvia sin parar y no había previsto la comida, ¿qué hacemos?. Y como arroz siempre hay, medio conejo congelado y unas gambas, ¿a ver que sale?

INGREDIENTES. 

Arroz redondo, 1 puñado por comensal. 
1/2 conejo. 
300gr de gambas.
200 gr de panceta.
1/2 pimiento rojo. 
1 cebolla. 
1 puerro. 
1 zanahoria. 
2 dientes de ajo. 
1 limón. 
Unas hebras de azafrán. 
Perejil. 
Hierbabuena seca. 
Aceite de oliva virgen extra. 
Sal

ELABORACIÓN. 

Lo primero es poner el caldo. Yo aproveche la cabeza del conejo, la parte verde del puerro, un trozo de pimiento rojo y una zanahoria y chopchop a cocer lentito. 


A la vez que preparamos el caldo, pongo a macerar el conejo con un poco de hierbabuena y AOVE, un par de horas antes es suficiente. La hierbabuena le da un sabor de fondo muy rico, pero es opcional, si no te gusta no la pongas. 


Sofreímos las tajadas de conejo en aceite de oliva virgen. Cuando este doradito lo sacamos y reservamos. En ese mismo aceite freímos la panceta picada en trozos pequeños, una vez frita sacamos y reservamos. Picamos finito el puerro, la cebolla, el pimiento y el ajo y lo ponemos a pochar a fuego suave con un poco de sal, en ese mismo aceite. 


Cuando este transparentándose las verduras, ponemos el azafrán y un minuto después añadimos las gambas y cuando echen el agua es el momento de añadir el arroz, dejarlo hasta que se empiece a poner transparente o consuma todo el liquido. De esta manera cojera mucho mejor el sabor a gamba que contrastara despues con el sabor que dará el caldo de verdura y conejo.

Añadimos los trozos de conejo y la panceta, removemos y añadimos el caldo siempre bien caliente, casi hirviendo. La cantidad de caldo y el tiempo de cocción depende mucho del tipo de arroz, pero habitualmente un arroz redondo te pedirá un poco más del doble de la cantidad de arroz.


Cuando este a media cocción le añadimos el zumo de un limón y dejamos cocer a fuego bajo hasta que este listo. Lo dejamos reposar 5 minutillos ¡Y a disfrutar!.




"Le rogaban que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y los que lo tocaban quedaban curados".San Marcos 6, 56.

martes, 19 de noviembre de 2013

Conejo con tomate y romero

El conejo es una carne, barata y sana, es de las que menor proporción de grasa tiene, ideal para dietas hipocalóricas, solo un 5% de grasa, con muy bajo contenido en colesterol. En cuanto a las proteinas, son de bastante calidad, teniendo todos los aminoácidos esenciales presentes. Todo esto y un alto contenido en vitaminas del grupo B, la convierten en una carne ideal para la dieta de toda la familia.

Dichas todas las bondades, he de reconocer que yo uso mucho más otras carnes, seguramente por tradición familiar, mi madre no lo usaba demasiado.


Desde el punto de vista "gastronómico", creo que es un reto para el cualquier cocinero, sobre todo para los que somos simples aficinados, ya que, a diferencia de otras carnes, por si solo no tiene demasiado sabor por lo que el éxito del plato depende de como lo cocinemos.

La receta de hoy es muy sencillita, pero de éxito garantizado. En este caso he aromatizado la carne con romero, aunque tambien queda muy bien con cualquiera de las aromáticas, que le dan un gusto que nos recuerda a los campos por los que corren los conejos.

INGREDIENTES.

1 conejo.
3 dientes de ajo.
1 cebolla.
1 pimiento.
1 bote grande de tomate triturado.
Romero
Aceite de oliva virgen extr.
Azucar.

ELABORACIÓN.

Lo primero es aromatizar la carne. Yo lo que hago es el día anterior unto los trozos de conejo con aceite de romero, lo pongo sobre papel film y pongo unas ramitas entre las piezas y a la nevera durante unas 12 hs.


Cortamos los ajitos en rodajas finitas y las doramos en aceite de oliva, una vez doraditos los reservamos. En ese mismo aceite marcamos el conejo dandole vuelta y vuelta e iguamente lo reservamos.


En el aceite previo, ponemos cortado finito la cebolla y el pimiento lo salamos y a fuego bajo dejamos que se haga, cuando este blandito y empieze a transparentar añadimos el tomate triturado, rectificamos el punto de sal y añadimos una cucharadita de azucar para compensar la acidez. Lo dejamos cocer durante unos 20 minutos y cuando este listo añadimos el conejo con el ajo y las ramas de romero y lo dejamos cocer otros 20 minutos hasta que la carne este tierna.





"¿Qué quieres que haga por ti?" San Lucas 18, 39.