Mostrando entradas con la etiqueta proteínas.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta proteínas.. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de diciembre de 2013

Carrilleras con vino tinto.

Como siguen los fríos, y nos quedan unos cuantos meses, ¿hay algo mejor que un buen guisito para mojar pan?.


Vivimos en un país maravilloso, por muchas cosas, y una de las principales por los productos que tenemos. El aceite de oliva de múltiples denominaciones es insuperable, el vino el mejor del mundo y de los productos del cerdo, ¿qué me decis?  Pues está receta lleva de todo eso. 

Mi carnicero me dijo que tenía unas carrilleras de ibérico y me había sobrado vinito tinto de una comida con amigos, pues combinación perfecta. 

INGREDIENTES. 

1 cebolleta. 
1 cebolla. 
1 pimiento rojo. 
1 hoja de laurel. 
10 carrilleras. 
350cc de vino tinto. 
500 cc de caldo de carne aprox.
1 lata de tomate concentrado. 
Aceite de oliva virgen extra. 
Sal y pimienta. 
Harina. 

ELABORACIÓN. 

Limpiamos bien las carrilleras, sobre todo  de grasa, las salpimentamos y las enharinamos. Las doramos en aceite de oliva y las reservamos. 


En el mismo aceite pochamos las verduras y cuando esté transparen la cebolla y blandito el pimiento ańadimos el tomate concentrado. En Mercadona venden unos botecitos muy útiles. Si no tenemos podemos usar tomate fresco o tomate triturado. En 5 o 10 minutos ańadimos el vino tinto y dejamos que reduzca hasta que quede una salsa con cuerpo. 


Sobre el resultado ponemos las carrilleras y lo dejamos todo junto 10 minutos moviendo frecuentemente. Pasado este tiempo ańadimos el caldo, hasta cubrir y dejamos cocer entre 60 y 90 minutos dependiendo del tamańo de las carrilleras. 




Una vez terminada la cocción podemos pasar por el pasaportes la salsa o dejarla entera, como he hecho yo para que se noten las verduras. 



Yo las he acompańado de patatas paja. Para una ayuda más os dejo la videoreceta.


 


"Eh aquí  la exclava del Señor, haga de en mi según tu palabra" San Lucas 1,38

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Perdices en escabeche.

Nunca he pegado un tiro con un arma y menos a un animalillo, pero... que rica está la caza. 

Ayer dando un paseo con los enanos por el mercado de Chamartin encontré en una pollería una perdices de campo, con sus restos de perdigón incluidos y claro, no me pude resistir. 


Estuve dudando sobre como hacerlas, y a la final llegaron estofadas y en escabeche y gano esta última. 

Decidí escabecharlas porque sí me sobraba se iban a conservar mucho mejor y la verdad con el precio que tenían no se puede desperdiciar mucho. 

Las de granja son bastante más baratas, pero la diferencia de sabor también va acorde, eso si tienen la ventaja para cocinarlas que requieren menos tiempo de cocción porque tienen mayor porcentaje de grasa y menos de músculo. ¡¡¡Vivan las perdices silvestres!!!.

INGREDIENTES. 

3 Perdices. 
Una cebolla grande. 
2 zanahorias. 
3 dientes de ajo.  
3 hojas de laurel. 
Pimienta en grano. 
Pimienta molida. 
1 grano de clavo. 
1 ramita de tomillo. 
1 ramita de romero. 
1/2 copa de cognac. 
1 copa de vino blanco. 
1/2 copa de vinagre de jerez.  
Aceite de oliva virgen extra. 
Sal. 

ELABORACIÓN. 

Lo primero es limpiar bien las perdices, plumas, patas y quitarle todas las vísceras. Las salpimentamos al gusto y las doramos en la cazuela. 


Cuando estén doraduras ańadimos el cognac y lo dejamos que se reduzca. 


A continuación ańadimos a la cazuela las bolitas de pimienta, el romero, el tomillo, el laurel, el ajo, la cebolla y las zanahorias. Y le damos unas vueltas y ańadimos los líquidos que quedan, el vino, el agua y el vinagre. 


Y a cocer a fuego lento. ¿El tiempo? Depende mucho del tipo de perdiz, las mías tardaron una hora y cuarto. Hay que ir comprobando tocando la dureza del muslo. 


En esta receta le he puesto poca cantidad de vinagre, porque si no a los nińos, mas fuerte no les gusta y la verdad es que a mi también me gustan más suavecitas, pero se puede perfectamente doblar la cantidad de vinagre. 



"Gracias a la constancia salvarán sus vidas" San Lucas 21, 19. 

martes, 19 de noviembre de 2013

Conejo con tomate y romero

El conejo es una carne, barata y sana, es de las que menor proporción de grasa tiene, ideal para dietas hipocalóricas, solo un 5% de grasa, con muy bajo contenido en colesterol. En cuanto a las proteinas, son de bastante calidad, teniendo todos los aminoácidos esenciales presentes. Todo esto y un alto contenido en vitaminas del grupo B, la convierten en una carne ideal para la dieta de toda la familia.

Dichas todas las bondades, he de reconocer que yo uso mucho más otras carnes, seguramente por tradición familiar, mi madre no lo usaba demasiado.


Desde el punto de vista "gastronómico", creo que es un reto para el cualquier cocinero, sobre todo para los que somos simples aficinados, ya que, a diferencia de otras carnes, por si solo no tiene demasiado sabor por lo que el éxito del plato depende de como lo cocinemos.

La receta de hoy es muy sencillita, pero de éxito garantizado. En este caso he aromatizado la carne con romero, aunque tambien queda muy bien con cualquiera de las aromáticas, que le dan un gusto que nos recuerda a los campos por los que corren los conejos.

INGREDIENTES.

1 conejo.
3 dientes de ajo.
1 cebolla.
1 pimiento.
1 bote grande de tomate triturado.
Romero
Aceite de oliva virgen extr.
Azucar.

ELABORACIÓN.

Lo primero es aromatizar la carne. Yo lo que hago es el día anterior unto los trozos de conejo con aceite de romero, lo pongo sobre papel film y pongo unas ramitas entre las piezas y a la nevera durante unas 12 hs.


Cortamos los ajitos en rodajas finitas y las doramos en aceite de oliva, una vez doraditos los reservamos. En ese mismo aceite marcamos el conejo dandole vuelta y vuelta e iguamente lo reservamos.


En el aceite previo, ponemos cortado finito la cebolla y el pimiento lo salamos y a fuego bajo dejamos que se haga, cuando este blandito y empieze a transparentar añadimos el tomate triturado, rectificamos el punto de sal y añadimos una cucharadita de azucar para compensar la acidez. Lo dejamos cocer durante unos 20 minutos y cuando este listo añadimos el conejo con el ajo y las ramas de romero y lo dejamos cocer otros 20 minutos hasta que la carne este tierna.





"¿Qué quieres que haga por ti?" San Lucas 18, 39.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Comienza la rutina

Mañana se acabaron las vacaciones y comienza la rutina, aunque sólo en parte porque los enanos hasta la próxima semana no empiezan el cole y la rutina será  ya completa.
En mi caso y en lo gastronómico cambia mucho, durante el curso comen en el colegio y sólo hay que preocuparse por las cenas, pero durante esta semana también hay que pensar que darles de comer y dejarlo hecho la noche anterior. 
Hoy para comer hemos hecho una barbacoa y ha sobrado un costillar de cerdo. Nos hemos comido unos filetes gorditos de aguja, de nuestro amigo Víctor, acompañados de un poco de panceta finita y bien tostadita y unas butifarras frescas. 
Como nos ha parecido más que de sobra, un costillar que estaba preparado lo hemos vuelto a guardar y será la comida de mañana en un guisote con patatas. 

PATATAS CON COSTILLAS. 
Un costillar de cerdo. 
4 o 5 patatas gordas. 
Una cebolla. 
Un par de dientes de ajo. 
Una hoja de laurel. 
Sal y pimienta
Y pimentón de la Vera. 
Aceite de oliva. 

Es una receta super sencilla y muy cómoda de preparar para el día siguiente. 
Se prepara un sofrito con la cebolla y el ajo, yo para este tipo de guisos dejo los trozos de cebolla grandes como de de 1,5 cm, y cuando este bien pochadito le añado las costillas, previamente salpimentadas y con su pimentón y después de un ratito añado las patatas. 
Lo refrío todo junto, le pongo una hojita de laurel y lo cubro de agua o caldo de carne, una pastilla no es lo mismo, pero también va muy bien. Y lo dejo cocer a fuego lento, dependiendo del tipo de costilla y de patata entre 45 minutos y hora y pico. La clave para apagarlo que la carne de las costillas empiece a separarse del hueso. 
Este plato "solo" aporta hidratos, proteínas animales y grasa, por lo que nos faltan unas raciones de verdura que aporten fibra. Para ello lo podemos acompañar de ensalada o compensarlo por la noche con un puré de verduras por ejemplo. A veces le añado al guiso judías verdes, queda también muy rico y nos aporta parte de las raciones de verdura que diariamente necesitamos. 

            "Médico, cúrate a ti mismo".