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viernes, 1 de diciembre de 2017

Estofado de carne en Crockpot

Desde que este verano me prestaron una CrockPot, llevo dándole vueltas a comprarme una y claro, la avalancha de ofertas de noviembre han sido irresistibles.


Las posibilidades son mil y el cocinar con lentitud saca unos sabores que recuerdan mucho al chup chup de antaño.

Hoy os traigo un estofado de carne carne clásico, pero que al hacerlo a baja temperatura potencia los sabores de manera increíble

INGREDIENTES

500gr. de carne en trozos
1 chalota.
1 cebolla.
1 ajo.
3 zanahorias.
1/2 vaso de vino.
1 lata pequeña de guisantes.
1 hoja de laurel.
Sal.
Pimienta negra.
Tomillo.
Harina.
AOVE 
Caldo de carne

ELABORACIÓN

Sal pimentamos la carne, la enharinamos muy superficialmente y la marcamos en una sartén con un poco de aceite y retiramos. En ese mismo aceite pochamos la chalota, la cebolla y el ajo cortados en brunoise.

Cuando empiece a transparentar añadimos el vino, yo use tinto, pero podemos usar blanco, a gusto de cada uno, y dejamos que reduzca, añadimos las zanahorias, el laurel y el tomillo (que es opcional) y lo volcamos todo en la Crock Pot, junto con 1 vaso de caldo de carne.

Ponemos nuestra olla de cocción lenta a baja durante unas 3 horas. El tiempo depende mucho del tipo de carne que uses y del grosos de los trozos. Te recomiendo que a partir de las 2 hs o 2hs y media mires de vez en cuando como va la carne, con un tenedor se tiene que romper la carne solo con tocarla.


Si usas guisantes de lata añadelos al final d la cocción, si estamos en época de frescos puedes añadirlos a la mitad del tiempo de cocción, si haces esto con los de bote se deshacen por completo y queda como un puré.

Fríe unas patatas y a disfrutar.



"Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya echan brotes, al verlos, sabéis que el verano está ya cerca" Lucas 21, 29

jueves, 26 de febrero de 2015

Caldo gallego o Pote

Esta receta hace mucho que quería compartirla, pero al final siempre ha ido quedando relegada por causas ajenas a mi voluntad. Tenía ganas de publicarla por varios motivos, sobre todo porque es una de esas, y ya van varias, que me enraizan con mi infancia, con mis primeros sabores, con la cocina de mi madre y por otro lado, poruq es un básico de una de las cocinas que más me gustan de nuestro pais, la cocina gallega.


La receta que hoy os traigo es el caldo gallego básico, pasa como con todas las recetas populares, hay tantas como casas, yo creo que no hay ni dos cocidos ni dos paellas iguales, pues con el caldo igual. Si nunca lo habeis comido, os recomiendo que primero proveis esta receta basica, que como vereis lleva escasamente 4 ingredientes pero da un sabor tan característico que yo creo que merece la pena disfrutarlo asi tal cual. Yo siempre hago esta, pero hay gente que añade distintas partes del cerdo y chorizo.

Los ingredientes son 4, pero hay dos que son la gracia del asunto. Uno son los grelos y de ellos ya os hable en una receta de hace tiempo, merluza a la gallega con grelos. Y el otro es el Unto.

El Unto se prepara de la grasa intrabdominal del cerdo, que se extiende, se sala, se ahuma y se deja enranciar. En galicia es muy facil de encontrar y lo preparan artesanal en las casas con un color amarillento característico consecuencia del humo y el paso del tiempo. En Madrid se encuentra, no es igual que el casero, pero hace su función, lo podeis encontrar en mantequerias de toda la vida de Madrid o más sencillo en el Super del Corte Ingles en la sección de charcutería, es muy barato y dura mucho tiempo.


El Unto le da al caldo su sabor, color y olor característico que es dificil de confundir con nada, si lo preparais ya veris como disfrutais de un plato genial y que querras repetir.

Estamos en la primera semana de cuaresma y mañana es viernes, este es un plato ideal para cumplir con la abstinencia y además nos vale de plato único.

INGREDIENTES.

200gr de alubias blancas.
2 manojos de grelos.
1 nuez de Unto.
4 patatas medianas.
Agua.
Sal

ELABORACIÓN.

Ponemos la noche anterior las alubias en remojo. Los grelos os aconsejo comprarlos o el mismo día o el anterior como mucho, ya que se ponen mustios rápido.


Lavamos los grelos, cortamos los tallos y las hojas en trozos medianos y los dejamos en agua fria.

Ponemos a hervir las alubias en agua, junto con el Unto. El agua cubralas alubias hasta unos 3 dedos por encima. Cuanto empiece a hervir desespumamos y añadimos los grelos escurridos.

La cantidad de Unto va en gustos, yo os recomiendo empezar por añadir el tamaño de una nuez aproximadamente y en función del gusto para la proxima poneis má o menos, yo casi pongo nuez y media.


Mientras hierven a fuego lento las alubias con los grelos, asustandolas de vez en cuando, pelamos las patatas y las chascamos en trozos pequeños.

Dependiedo del tipo de alubia necesitaremos que cuezan entre 2 y 3 horas. Media hora antes del final añadimos los trozos de patata y es el momento de provar el punto de sal, dependiendo del tipo de Unto tendremos que añadir más o menos.

Una vez finalizada la cocción lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar una horita y a disfrutar.


"Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Mateo 7,7

jueves, 11 de diciembre de 2014

Callos con garbanzos.

Aunque es época, en casi todos los blog de propuestas navideñas, con este frío que esta pegando, también es época de platos contundentes y ¿que hay más contundente que unos callos?.


El callo es un plato típico en muchas zonas de España, pero sobre todo en los dos sitios que más he frecuentado, Madrid y Galicia, donde además, en ambos sitios se les suelen añadir garbanzos, aportando así la parte que les falta, fibra e hidrato de carbono.

Se pueden preparar solo con callo, el intestino, pero a mi me gusta hacerlos con morro y pata, ya que les aporta aun un poco más de gelatina, dando la textura típica de este plato y un poco de carne magra que viene tanto en el morro como en la pata.

INGREDIENTES.

1,5 Kg de callos, morro y pata.
1 hueso de jamón.
3 chorizos.
1 morcilla de cebolla.
300 gr. de garbanzos.
2 cebollas.
1/
1  pimiento rojo.cabeza de ajos.
Pimentón.
2 cayenas (opcional).
1 cucharada de carne de pimiento chorizero.
2 tomates maduros.
Vinagre.
Sal y pimienta negra.
Aceite de Oliva Virgen Extra.

ELABORACIÓN.

Lo primero es limpiar los callos. Hoy en día en la mayor parte de las carnicerías, te los venden ya muy limpitos y solo es darles un agua, si no hay que preparar un buen balde de agua con vinagre, dejarlos en remojo y hacer varios cambios de agua.


Una vez limpitos los vamos a blanquear, ponemos a cocer abundante agua con medio vaso de vinagre, cuando llegue a ebullición echamos los callos y los trozos de morro y pata, ya cortados al tamaño que nos guste más y dejamos que vuelva a hervir, lo separamos del fuego y los escurrimos en un colador en el fregadero, dándoles un buen lavado con agua fría.


Lo próximo es ponerlos a cocer, callos, pata, morro junto con un hueso de jamón, una hoja de laurel, la cabeza de ajos, a la que le quitamos 2 o 3 dientes, una cebolla entera, el medio pimiento y unos toques de pimienta negra molida. Si los hacemos en olla convencional tendrán que cocer entre 3 y 4 horas, si es en olla a presión estarán listos en la mitad de tiempo.


Los garbanzos los metemos a cocer a la vez, dentro de una red para poder sacarlos a la mitad de la cocción. Otra opción es usar un bote de garbanzos cocidos, que añadiremos al final.


Mientras se cuecen nuestros callos, vamos haciendo un sofrito. Ponemos un poco de aceite en el fondo de la sartén añadimos la otra cebolla cortada en trozos pequeños, junto con el ajo y dejamos que se haga lentamente. Cuando este la cebolla bien trasparente, añadimos los tomates rayados y la cayena y dejamos que se hagan hasta que nos quede un sofrito espeso, añadimos una cucharada de postre de carne de pimiento choricero y una sopera de pimentón de la Vera, le damos unas vueltas al fuego y reservamos.

Si no os gusta el picante no le añadáis las cayenas, pero el puntito picante a los callos le va como anillo al dedo. Si no tienes cayenas puedes sustituir el pimentón dulce por picante.


Con los callos ya cociditos llega el toque final. Los escurrimos y guardando el agua de cocción y en la misma olla ponemos el sofrito, lo calentamos y echamos los callos, lo mezclamos bien, troceamos el chorizo y la morcilla y añadimos los garbanzos previamente cocidos o del bote y echamos agua de cocción hasta casi cubrirlos, dejamos que cueza todo junto lentito otra media hora, añadiendo más agua de cocción si es necesario.

Hasta ahora no hemos puesto ni gota de sal, ahora al final es el momento de probarlos y si la necesitan, que es probable que no, se la añadimos.


Servimos, un buen pan y a disfrutar como enanos.


"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré". Mateo 11, 28

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Escudella de bacalao. Proyecto Roca.

Un mes más tenemos receta del proyecto Roca. Un precioso proyecto para poner fotos a las recetas del libro de Joan Roca, Las Mejores Recetas de mi Madre. Este mes le tocaba elegir a la última incorporada al reto, Pom Palmira y ha elegio una receta de bacalao, bravo, adoro el bacalao en cualquiera de sus manifestacioes.


Al recibir la propuesta de la escudella, la verdad, reconzco mi ignoracia, no tenia ni idea de en que consistia y me puse a navegar por internet y me quedo claro que es un plato tradicional, pero con mil interpretaciones. La receta que nos propone Joan Roca es la receta más clasica, la base de la escudella y sobre ella son posibles muchísimas variaciones. Yo como era mi primera escudella he sido "casi" fiel a la receta original, unicamente permitiendome el introducir puerro junto a la cebolla y no echando el peregil final que propone en la receta del libro.

INGREDIENTES

300gr. de bacalao en migas.
1 cebolla.
1 puerro.
2 tomates.
4 dientes de ajo.
1,5 litros de caldo de pescado.
Fideos gordos.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta negra.

ELABORACIÓN.

Comenzamos poniendo el día anterior en remojo las migas de bacalao, haciendoles al menos 3 cambios de agua.

Mientras preparamos el resto, ponemos una cazuela con agua abundante para preparar un caldito de pescado, yo en este caso tenía unas pieles de bacalao fresco y su espina a lo que añadi una zanahoria y el verde del puerro, junto con un poco de sal, o deje cocer unos 20 minutos y listo.


Picamos la cebolla y el puerro en brounoise, trocitos muy pequeños, y los ponemos a pochar en aceite de oliva virgen extra muy despacito, con una pizca de sal y pimienta negra, que suelten poco a poco el jugo, cuando empiezan a cocerse añadimos los dientes de ajo fileteados y dejamo que se hagan juntos. Al cabo de unos minutos del añadimos los tomates rallados y dejamos que se cuezan lentamente hasta que el sofrito esté bien reducido.

Este es el momento de añadir las migas de bacalao, removemos bien y le añadimos el caldo hirviendo, echamos los fideos y los dejamos cocer hasta que esten al dente, rectificamos el punto de sal y en la receta original es el momento de añadir el perejil fresco muy picado (yo como os dije no lo puse).


Y lo tonemos listo, un plato tradicional, sano supersabroso y que con estos frios te recompone. Y ahora ¡¡¡A disfrutar!!! con lo que han preparado el resto.

Rosalía
Sofía


"Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa".San Lucas 19, 4.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Rabo de toro estofado.

Lo mejor de la llegada de los fríos, es que podemos hacer guisos sin "remordimientos" y este es uno de mis preferidos. La verdad es que no es para comerlo todos los días, pero un buen homenaje de vez en cuando, que bien sienta.


Genéricamente lo llamamos rabo de toro, pero en realidad, pocas veces es de toro realmente. En Madrid en algunas carnicerías podemos encontrarlo, pero la verdad no es sencillo y de precio elevado, por eso lo habitual es prepararlo de ternera, como es este caso. También se puede encontrar congelado, pero  no os lo recomiendo, no por el congelado en si, si no por el tipo de corte que lleva. Los rabos congelados los cortan a maquina y el corte lo hacen por donde cae, habitualmente por el hueso, mientras que cuando es fresco, el carnicero lo corta a cuchillo y debe cortarlo a través de la articulación de las vertebras, ¿y esto que tiene que ver con la cocina?. Pues que lo mejorcito del rabo es la gelatina que aporta al guiso y una gran cantidad de esta se encuentra en los discos intervertebrales que quedan al aire al cortarlos a mano, pero quedan escondidos si el rabo se corta por los huesos.


En cuanto a cantidades con un rabo tenemos para unas 4 o 5 raciones.

INGREDIENTES.

1 Rabo.
2 Zanahorias.
1 Cebolla morada.
1 Puerro.
1/2 Pimiento rojo.
3 Dientes de ajo.
2 Tomates maduros.
500 cl de vino tinto.
500 cl de caldo de carne o agua.
1 copa de Pedro Ximenez (opcional).
Sal.
Pimienta negra.
Harina.

ELABORACIÓN.

 Empezamos salpimentando y enharinando los trozos de rabo. Yo lo suelo hacer metiendo todos los trozos en una bolsa y así con muy poca cantidad de harina, a penas 1 cucharada sopera, cubro uniformemente todos los trozos.


Calentamos aceite, bien en una sartén a parte, bien en la cazuela directamente, yo uso esta segunda opción y doramos bien los trozos de carne. Una vez doraditos los sacamos y en ese mismo aceite hacemos un sofrito con la cebolla, el puerro, el pimiento, la zanahoria y los ajos. Cuando la cebolla empieza a transparentarse, añadimos los tomates rallados y dejamos que espese la salsa.


Una vez con el sofrito en su punto, tenemos dos opciones, hay gente que añade un poco de azúcar y en mi caso prefiere añadir una copa de Pedro Ximenez u otro vino con un toque dulce. Esto se hace porque el vino tinto al reducir tiende a dar un punto de acidez. Si le añades el vino dulce con una copa se suficiente, lo dejamos reducir 5 minutos, añadimos los trozos de rabo, mezclamos bien y cubrimos con el vino tinto y el caldo de carne, lo llevamos a ebullición y a partir de ese momento lo dejamos cocer a fuego lento durante una 2 horas y media 3, dependiendo del tipo de carne y el tamaño. El punto lo tenemos cuando la carne se desprende sola del hueso.

Sacamos los trozos de carne, pasamos la salsa por la batidora y el chino y volvemos a mezclar todo y lo dejamos que cueza junto otros 30 minutos.


Lo ideal es tomarlo de un día para otro, como casi todos los buenos guisos.




"El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío". Lucas 14, 26


miércoles, 29 de enero de 2014

Cocido madrileño

En nuestra casa hay una tradición, no escrita, los domingos de buen tiempo, comemos paella y los domingos de invierno cocido.


  Con ambos platos yo creo que pasa lo mismo, hay tantas recetas de paella o cocido como familias españolas e incluso dentro de una misma casa puede haber varias opciones. Yo por ejemplo, la base es siempre la misma, pero casi cada semana hay alguna variación, dependiendo de lo que encuentre en el mercado, o de cuantos seamos a comer.
 
La base del cocido son muchas cosas, pero yo creo que lo que marca la personalidad del plato son los garbanzos, y al igual que ponía en la receta de las judías con chorizo, merece la pena gastarte un poquito más y comprar una legumbre buena. Podemos decir lo mismo del resto de ingredientes, pero pienso que vamos a notar menos la inversión en un morcillo más o menos caro que en unos buenos garbanzos. Un buen garbanzo además de mejor sabor, va a ser más difícil que se nos abra, que pierdan la piel,... Yo suelo usar garbanzos tipo Pedrosillanos, más chiquititos que otras variedades, con la piel más fina y mas difícil de desprender tras la cocción y la textura es más mantecosa que en el clásico garbanzo castellano que es más harinoso.
 
INGREDIENTES.
 
500 gr. de garbanzos
Morcillo.
2 Cuartos traseros de pollo.
Hueso Jamón.
Hueso de rodilla de ternera
3 o 4 zanahorias.
3 o 4 patatas.
1 puerro.
4 chorizos.
Sal
Agua.
 
ELABORACION.
 
La tarde noche anterior ponemos los garbanzos en remojo con abundante agua.
 

Yo lo preparo en la olla exprés, pero podemos hacerlos en una tradicional aumentando el tiempo de cocción.
 
En el fondo de la olla coloco los garbanzos, encima la carne, los huesos y el pollo y por último las verduras y las patatas. Cubrimos de agua y la ponemos al fuego.


 
Yo en la olla exprés lo tengo cociendo desde que empieza a salir vapor por la pesa entre 45 minutos y una hora, pero esto depende mucho del tipo de garbanzo que usemos.

 
Una vez que termina de cocer, colamos el caldo, le añadimos fideos y tenemos la sopa para primero y los garbanzos verduras y carne como segundo. Suelo acompañarlo de cebolletas cortadas a lo largo con sal y aceite.

 
 


 
"Otros granos cayeron en buena tierra y dieron fruto". San Marcos 4, 9

martes, 10 de diciembre de 2013

Carrilleras con vino tinto.

Como siguen los fríos, y nos quedan unos cuantos meses, ¿hay algo mejor que un buen guisito para mojar pan?.


Vivimos en un país maravilloso, por muchas cosas, y una de las principales por los productos que tenemos. El aceite de oliva de múltiples denominaciones es insuperable, el vino el mejor del mundo y de los productos del cerdo, ¿qué me decis?  Pues está receta lleva de todo eso. 

Mi carnicero me dijo que tenía unas carrilleras de ibérico y me había sobrado vinito tinto de una comida con amigos, pues combinación perfecta. 

INGREDIENTES. 

1 cebolleta. 
1 cebolla. 
1 pimiento rojo. 
1 hoja de laurel. 
10 carrilleras. 
350cc de vino tinto. 
500 cc de caldo de carne aprox.
1 lata de tomate concentrado. 
Aceite de oliva virgen extra. 
Sal y pimienta. 
Harina. 

ELABORACIÓN. 

Limpiamos bien las carrilleras, sobre todo  de grasa, las salpimentamos y las enharinamos. Las doramos en aceite de oliva y las reservamos. 


En el mismo aceite pochamos las verduras y cuando esté transparen la cebolla y blandito el pimiento ańadimos el tomate concentrado. En Mercadona venden unos botecitos muy útiles. Si no tenemos podemos usar tomate fresco o tomate triturado. En 5 o 10 minutos ańadimos el vino tinto y dejamos que reduzca hasta que quede una salsa con cuerpo. 


Sobre el resultado ponemos las carrilleras y lo dejamos todo junto 10 minutos moviendo frecuentemente. Pasado este tiempo ańadimos el caldo, hasta cubrir y dejamos cocer entre 60 y 90 minutos dependiendo del tamańo de las carrilleras. 




Una vez terminada la cocción podemos pasar por el pasaportes la salsa o dejarla entera, como he hecho yo para que se noten las verduras. 



Yo las he acompańado de patatas paja. Para una ayuda más os dejo la videoreceta.


 


"Eh aquí  la exclava del Señor, haga de en mi según tu palabra" San Lucas 1,38

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Perdices en escabeche.

Nunca he pegado un tiro con un arma y menos a un animalillo, pero... que rica está la caza. 

Ayer dando un paseo con los enanos por el mercado de Chamartin encontré en una pollería una perdices de campo, con sus restos de perdigón incluidos y claro, no me pude resistir. 


Estuve dudando sobre como hacerlas, y a la final llegaron estofadas y en escabeche y gano esta última. 

Decidí escabecharlas porque sí me sobraba se iban a conservar mucho mejor y la verdad con el precio que tenían no se puede desperdiciar mucho. 

Las de granja son bastante más baratas, pero la diferencia de sabor también va acorde, eso si tienen la ventaja para cocinarlas que requieren menos tiempo de cocción porque tienen mayor porcentaje de grasa y menos de músculo. ¡¡¡Vivan las perdices silvestres!!!.

INGREDIENTES. 

3 Perdices. 
Una cebolla grande. 
2 zanahorias. 
3 dientes de ajo.  
3 hojas de laurel. 
Pimienta en grano. 
Pimienta molida. 
1 grano de clavo. 
1 ramita de tomillo. 
1 ramita de romero. 
1/2 copa de cognac. 
1 copa de vino blanco. 
1/2 copa de vinagre de jerez.  
Aceite de oliva virgen extra. 
Sal. 

ELABORACIÓN. 

Lo primero es limpiar bien las perdices, plumas, patas y quitarle todas las vísceras. Las salpimentamos al gusto y las doramos en la cazuela. 


Cuando estén doraduras ańadimos el cognac y lo dejamos que se reduzca. 


A continuación ańadimos a la cazuela las bolitas de pimienta, el romero, el tomillo, el laurel, el ajo, la cebolla y las zanahorias. Y le damos unas vueltas y ańadimos los líquidos que quedan, el vino, el agua y el vinagre. 


Y a cocer a fuego lento. ¿El tiempo? Depende mucho del tipo de perdiz, las mías tardaron una hora y cuarto. Hay que ir comprobando tocando la dureza del muslo. 


En esta receta le he puesto poca cantidad de vinagre, porque si no a los nińos, mas fuerte no les gusta y la verdad es que a mi también me gustan más suavecitas, pero se puede perfectamente doblar la cantidad de vinagre. 



"Gracias a la constancia salvarán sus vidas" San Lucas 21, 19. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Patatas con carne y niscalos.

Desde que empecé hace 3 meses. más o menos con el blog, hemos pasado ya por distintos periodos y épocas de productos típicos, pescados azules, membrillos,... y ahora ha llegado uno que me encanta, el de las setas.


Me encanta como cocinero aficionado y sobre todo como degustador, pero lo detesto como médico de urgencias. A pesar de la información que hay, de las noticias todos los años, seguimos encontrándonos con intoxicaciones por setas año tras año, y cada año hay muertos. Como en otros post quiero aprovechar este para dar una pequeñas recomendaciones.



Primera y fundamental. Nunca te comas una seta de la que no puedas certificar su procedencia. Cada vez tenemos en el mercado mayor variedad de setas, cultivadas o semicultivadas, esas son seguras. Si eres tu el que las recoge, selecciona solo aquellas que conoces sin duda, en los libros y en internet todos los gatos son pardos y las confusiones están a la orden del día. Si te las regalan aceptalas con agrado, pero es mejor reciclarlas sin que nadie se entere en el cubo de la basura, que pasar por el trance de una intoxicación por setas, mortal en el peor de los casos y muy desagradable en el mejor. Solo si te fías al 100% y sabes que es un experto en ese tipo de setas cometelas. Sin animo de asustar con 20 o 30 gr de setas es suficiente para matar a un adulto sano. En resumen la mejor regla es la de las 3 S "Sea Siempre Sensato".

¿Que hago si a pesar de todo me he intoxicado?. No disponemos de antidotos eficaces para las setas, pero si de tratamiento eficaces si se instauran ponto, aquí el tiempo es oro.

Sin intentar dar una clase magistral y con la única intención de ayudar, deciros que los síntomas son de aparición temprana (menos de 6 horas) y son los gastrointestinales (vómitos y diarrea), neurológicos (muy variados) y los alérgicos (enrojecimiento y picor en piel fundamentalmente). Ante síntomas de este tipo tras la ingestión de setas hay que consultar con un servicio de urgencias.

Los síntomas de aparición retrasada (entre 6 y 24 horas después) e incluyen la hepatotoxicidad,  y la toxicidad renal y hemática.

Ante la aparición de estos sínomas acudir a urgencias, relatar el antecedente de la ingestión de setas, los médicos no somos adivinos, y si es posible llevar una muestra de la seta o setas ingeridas a poder ser, no cocinada.

Despues de esta chapa y despues de intentar fomentar un consumo responsable, s reconozco que yo soy un enamorado gastronómico de las setas.


La receta que os traigo hoy es un guiso sencillo que nos hemos trapiñado este domingo.

INGREDIENTES

1Kg de carne en trozos.
500 gr de niscalos.
5 patatas gordas.
1 pimiento rojo.
1 cebolla grande.
2 dientes de ajo.
300 gr de judias verdes.
1 copa de vino blanco.
sal y pimienta negra.
caldo de carne.

ELABORACION

Salpimentamos la carne, la pasamos levemente por un poco de harina y le damos un golpe en aceite fuerte. De esta manea sellamos la carne para que pierda menos jugo durante la cocción. Sacamos del fuego y reservamos.


En este mismo aceite pochamos la cebolla, ajo y el pimiento. Cuando empiezan a trasparentar añadimos las judias y los niscalos cortados en tiras y poco despues la copa de vino blanco, dejamos reducir y añadimos el caldo de carne hasta cubrir bien los ingredentes. Dejamos cocer a fuego lento durante unos 20 0 25 minutos y añadimos las patatas cortadas en dados.


Se deja cocer hasta que las patatas esten tiernas. Y a disfrutarlo, acompañado de un buen vino tinto.


Señor: "Auméntanos la fe". San Lucas 17, 5

viernes, 25 de octubre de 2013

Judías con chorizo.

Este fin de semana parece que el otońo ya está en pleno apogeo, lluvia, frío y lo peor el cambio de hora. Me lo han explicado mil veces, pero sigo sin entender su utilidad, sólo se que el domingo a las 6.30 será de noche. 

Pues para un fin de semana de otońo lluvioso y con frío, ¿qué mejor que un buen plato de cuchara?


Las legumbres tienen unos valores nutricionales indiscutibles, tanto para mayores como para nińos. Son una fuente de proteínas de un alto valor, son rocis en vitaminas de la familia B y quizás lo menos conocido aportan tanto calcio como los lácteos y son muy ricas en hierro. 

Debemos de comer, al menos dos veces por semana legumbres, incluidos los nińos mayores de 12 meses. 

Yo cuando hago lentejas o judías, le ańado más cantidad de patata, puerro y zanahoria, que una vez cocinado los rescato y con un cacito de la legumbre tengo un rico puré para el enano. 


INGREDIENTES.

Con estas cantidades tengo para comer los 5 mayores y puré para un par de días del pequeno. 

1Kg de judías blancas. 
1 puerro. 
3 patatas gordas. 
3 c. s. de carne de pimiento choricero. 
1 cebolla. 
1 tomatito rojo.
1 pimiento rojo. 
5 chorizos para guisar. 
200 gr de panceta adobada. 
1 c.s. De pimentón dulce. 
Aceite oliva virgen extra. 

ELABORACIÓN. 

En casi todas recetas la buena calidad del producto hace mucho, pero a mi me parece que en las legumbres merece la pena pagar un poco más y la diferencia de aprecia mucho. 

Ponemos las judías en remojo la noche anterior en agua fría. 


Pochamos la cebolla cortada pequeńita juntó con el tomate y el pimiento en 2 o 3 trozos grandes. Cuando esté bien pochado ańadimos la carne de pimiento choricero, damos una vueltas y ańadimos los chorizos y la panceta enteros, las judías y el puerro y cubrimos de agua. Lo ponemos a hervir a fuego fuerte primero y tras 10-15 min. lo ponemos a fuego suave. 

A mitad de la cocción ponemos las patatas en trozos. 


En cuanto al tiempo total de cocción es difícil dar una norma, ya que depende del tipo de judía, de la fuerza del fuego o del tiempo de remojo. Yo como orientación decirnos que estas, que eras bastante blanditas y estuvieron 8 hs en remojo a fuego muy bajito necesitaron 45 min. para estar en su punto de todas formas es muy sencillo podemos ir probando y aprovechamos para rectificar el punto de sal. 

Una vez listas y antes de servir troceamos el chorizo y la panceta. 


"Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás". 

lunes, 21 de octubre de 2013

Marmitaco

Para empezar la semana, un guisote, que con pocos ingredientes es todo sabor.

El marmitaco parece que es una receta clásica de los pescadores del norte de Espańa, que la elaboraban con lo que pescaban y no era vendible.


Yo elaboro una receta muy simple, muy centrada en el producto estrella del plato que es el bonito, bueno y la patata, sobre todo para mis hijos. 

INGREDIENTES

1Kg de Bonito.
6 o 7 patatas gordas.
1 Cebolla.
1 Pimiento verde.
2 cs de pulpa de pimiento choricero. 
Caldo
1 hoja de laurel. 

El bonito, que el pescadero nos lo limpie bien y nos lo de en tacos gorditos y nos guarde la espina. Con la espina, y la cabeza del bonito, las hojas verdes de un puerro y un poco de sal hacemos un caldo. No hace falta que esté muy concentrado ya que con poco tiempo el bonito da muchísimo sabor. Si no tenemos espina del bonito, podemos ańadir cualquier caldo de pescado. 

En cuanto al choricero, bien podemos poner un par de pimientos en remojo en agua templada para rehidratarlos y después extraer la pulpa o si no en todos los súper venden carne de pimiento choricero en botes y te ahorras este paso. 

En una cazuela ponemos un chorrito de aceite y pochamos la cebolla con el pimiento verde, cuando esté bien hecho ańadimos la pulpa del choricero, movemos bien y añadimos las patatas, una hojita de laurel y cubrimos con el caldo. 


Lo dejamos cocer a fuego lento hasta que casi estén las patatas tiernas, ańadimos los tacos de bonito y lo dejamos hervir 2 minutos más. 



"aún en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas". San Lucas 12, 15

martes, 15 de octubre de 2013

Pollo al curry y lactancia materna.

La verdad es que tengo mucha suerte porque mis hijos comen de todo, algunas cosas les gustan más y otras menos, pero aceptan cualquier sugerencia, desde el mayor, 12 años, al enano con 18 meses. Es verdad que esto tiene un factor de suerte indiscutible, pero hay otra serie de pequeñas cosas que ayudan a que los niños estén abiertos a cualquier sabor.

Yo creo que la cosa empieza ya en el vientre materno, excepto aquello que el ginecólogo retire por causas médicas, se debe comer de todo y variado y de alguna manera al niño le van llegando los distintos sabores. Pero llega un momento aún más decisivo y donde yo creo que esta el punto clave, la lactancia materna. Los médicos somos muy pesados con sus beneficios, pero es que es cierto y si no fueran pocos los beneficios que produce en la salud física y afectiva del bebe y la madre, también esta relacionada con la tolerancia a los cambios de sabor. Por la leche materna pasan los distintos sabores de los distintos alimentos que la madre come, por eso el bebe va cambiando, aunque sea levemente de sabor con cada comida de su madre. Si la madre hace una dieta plan, sin casi cambios en sabores o con sabores muy parecidos, el niño no se acostumbrara a probar cosas nuevas en cada comida, como ocurre con los alimentados a biberón en los que la leche del "bote" sabe siempre igual.
Una vez superada esta etapa, comenzamos con los purés y ese es otro punto crítico, es el momento de acostumbrarse no solo a sabores nuevos si no a texturas diferentes. Debemos seguir sin desviarnos los consejos que nuestro pediatra nos de, pero podemos y debemos combinar los distintos alimentos que le podemos ir dando al niño, variando a diario sabores y texturas del puré. No es lo mismo cocer el pollo que hacerlo a la plancha y después incorporarlo a las verduras, no sabe igual un gallo, que una rodaja de merluza siendo ambos pescados blancos.
Bueno todo esto unido a una paciencia infinita y un amor sin fisuras hacia esos pequeños personajes que se nos ponen en el camino, para que los acompañemos hasta que ellos quieran.
Todo este rollo venia porque la receta que traigo hoy es también para toda la familia, incluido el más pequeño. La diferencia es la cantidad de curry que añadimos. Yo si es solo para adultos pongo una cucharada sopera para 400cc de nata, si la van a comer los enanos reduzco la cantidad a la mitad. Pero también depende mucho del tipo de curry. Yo uso generalmente, uno que compro en una tienda inglesa que hay en Altea, cuando voy me traigo cargamento de cosas. Y cada curry es muy particular, en realidad el curry es una mezcla de especias y dependiendo de la cantidad y la variedad de estas asi será el curry de fuerte o suave.

INGREDIENTES.
4 filetes de pollo limpios sin grasa ni huesos.
1/2 cebolla.
400 ml de nata para cocinar.
Curry.
aceite de oliva virgen extra.
Sal
ELABORACION.
Cortamos la cebolla en trozos muy pequeñitos y la sofreímos en aceite de oliva, cuando este empezando a transparentar añadimos le pollo en cubo de aproximadamente 2 cm levemente salados y lo más limpios posibles de grasa. Tras darles un golpe de calor, para sellarlos por fuera, en un par de minutos está, escurrimos el aceite y añadimos el curry, lo mezclamos bien con el pollo, incluso fuera del fuego para evitar que el curry se queme y echamos la nata, lo movemos bien y lo dejamos cocer a fuego lento durante unos 20 minutos, moviéndolo de vez en cuando.

Para acompañar yo en ocasiones lo hago con arroz blando y en otras, como esta, con patatas fritas.
 "Purifican por fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de voracidad y perfidia". San Lucas 11, 37

lunes, 9 de septiembre de 2013

Pollo guisado con cerveza

Esta receta, es una de esas que realizo con mucha frecuencia porque con un único plato cubro todas las necesidades, los platos únicos son una gran solución.

Aquí pongo la receta tal y como la realice ayer y la base del guiso es siempre la misma, pero la verdad yo la vario mucho en función de las verduras de temporada o de lo que tengo por casa. Por ejemplo se le pueden añadir alcachofas, o setas de cardo, champiñones, guisantes, espárragos verdes,...


INGREDIENTES. 

1/2 pollo en trozos. 
1 Cebolla. 
2 dientes de ajo. 
1 Tomate rojo grande. 
200gr de judías verdes
5 zanahorias
4 o 5 patatas
1 lata de cerveza
Laurel
Harina
Sal, pimienta y tomillo

ELABORACIÓN. 

Empezamos salpimentando los trozos de pollo. Yo habitualmente les quitó la piel, que esta muy rica, pero aporta un montón de grasas instauradas que podemos evitarnos. Tras salpimentar y espolvorear con tomillo, paso el pollo por un poco de harina, buscando dos cosas, sellar la carne y que después quede más jugosa y que esa harina que cae en el aceite, junto con la fécula de la patata nos de un poco de espesor a la salsa. 

Una vez dorados los trozos de pollo, los sacamos y reservamos y en ese mismo aceite pochamos la cebolla y el ajo en trocitos. Cuando la cebolla empieza a estar transparente añadimos el tomate en trozos y dejamos que se deshaga a fuego lento moviendo de vez en cuando. 


Cuando el tomate esta deshecho añadimos el resto de verduras, las patatas y el pollo y dejamos todo junto un par de minutos moviendo para que se mezclen los sabores. 


Añadimos la lata de cerveza y dejamos cocer unos 5 minutos a fuego fuerte y después con la misma lata ponemos 2 latas más de agua. 

Dejamos cocer entre media hora y  cincuenta minutos, tapado y a fuego lento, probamos el punto de sal lo rectificamos y listo. 


En un mismo plato tenemos hidratos, proteínas y verdura, con un postre teos solucionada la comida del día. 

       "Levántate y quédate de pie delante de todos"