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lunes, 30 de octubre de 2017

Pastel de cabracho

En casa la verdad no tengo mucho problema para que los niños tomen pescado, pero esta es una buena alternativa para ello. También es un plato clásico de las mesas navideñas españolas, y la verdad es rápido de hacer y queda riquísimo y resultón.


El clásico es con cabracho, pero se puede preparar con cualquier pescado blanco, aunque los de roca dan un sabor buenísimo. Hay una alternativa al cabracho, que es un pez muy parecido que , al menos en las pescaderías de Madrid, llaman cabra y que es muy parecido al cabracho pero con un precio mucho más contenido.

Otro detalle que para mi marca la diferencia, es la salsa de tomate, que aunque se puede preparar con una envasada, una casera lo mejora muchísimo, lo mismo que la mayonesa, como la casera nada.

Y por último, la receta es sencillísima, la única parte "un poco compleja" es desmigar el pescado para quitarle bien todas las espinas, es entretenido, pero nada más.

INGREDIENTES

800gr. de Cabracho o pescado blanco (se queda en 1/2Kg. una vez limpio).
8 huevos.
1 zanahoria.
1 puerro.
1 hoja de laurel.
1 chorro de AOVE.
1 chorro de vino blanco.
250cc de nata liquida de cocinar.
250cc de salsa de tomate.
Sal.
Pimienta.
Perejil.
Mahonesa

ELABORACIÓN

Lo primero es cocer el pescado. Yo para un cabracho de ese tamaño lo dejo 10-12 minutos, si te pasas se quedara seco, recuerda que luego se cocina el pastel al baño maría. Lo vamos a cocer en agua salada con el puerro, la zanahoria, el laurel un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un chorrito de vino blanco.

Una vez cocido lo dejamos enfriar para poder limpiarlo de espinas y de la piel y desmenuzarlo.

Batimos los huevos, añadimos la nata y la salsa de tomate, salpimentamos y añadimos el pescado. A mi me gusta dejar los trozos que se noten y no es el momento de darle un toque de batidora.

Preparamos un molde con mantequilla y harina o pan rallado, para evitar que se pegue y lo vamos a cocer al baño maría en el horno a 225ºC durante unos 60 minutos. Lo dejamos enfriar para desmoldarlo.


Tal cual esta de muerte, pero a mi, en ocasiones, como las de la foto, le pongo una capa muy suave de mahonesa y lo envuelvo con salmón ahumado.

"Toda la gente se alegraba con las maravillas que hacía." Lucas 13, 17








viernes, 13 de octubre de 2017

Albondigas en salsa teriyaki

En el blog tenéis ya dos recetas de albóndigas, las albóndigas de mi madre que sin duda son las que más preparo y estas de rape y gambas que a mi me parecen deliciosas. Hoy comparto unas que me parecen muy originales.



La salsa teriyaki, de origen japones, no deja de ser un "adobo", que nos sirve para cocinar los alimentos. Yo la uso mucho con pescado, sobre todo con salmón y con costillas al horno, y ahora esta receta que queda buenísima.

Un par de advertencia previas. Ojo con la cantidad de jengibre, al cocerlo se concentra el sabor, sube o baja la cantidad a tu gusto. Y algo parecido pasa con la soja, al reducir la sala también se concentra mucho el sabor y la sal, aquí si, respeta los tiempos de cocción si no corres el riesgo de que quede demasiado "intenso".

En cuanto a la carne, lo ideal es hacerlas con carne de caza, venado o jabalí, pero no siempre es fácil de conseguir y su precio no es el más económico, por lo que con carne de vaca quedan estupendas.

Y por último, yo esta vez las acompañe de unas judías redondas, pero quedan deliciosas con tirabeques o con guisantes frescos o con un arroz salvaje, imaginación al poder.

INGREDIENTES

200ml de salsa soja.
20gr de jengibre.
50gr de azúcar.
75ml de sake.
20ml de mirin.
600gr de carne picada (vaca, venado, jabalí,...).
30gr de miga de pan.
20gr de cebollino.
15gr de jengibre.
1 chalota.
1 cebolleta.
2 dientes de ajo.
1 vaso de leche.
1 huevo.
harina.
Pimienta.
Aceite de oliva.
Sal.
Brotes germinados de ajo.

ELABORACIÓN

Empezamos preparando la carne, para que así, mientras preparamos la salsa coja bien los sabores. Picamos finísima la chalota y la cebolleta y las pochamos con un poco de aceite.

Mezclamos la carne con el cebollino picado, la miga de pan mojada en la leche, el huevo, el jengibre y los ajos rallados y la chalota y la cebolletas pochadas. Mezclamos bien y dejamos reposar en la nevera al menos 30 min.


Preparamos la salsa mezclando la salsa de soja con los dientes de ajo rallados, el jengibre machacado, el mirin, el sake y el azúcar. Lo dejamos hervir 5 minutos, colamos y reservamos.

Formamos las albóndigas, las pasamos por harina y las doramos en aceite de oliva caliente. Una vez todas fritas las cocinamos en la salsa teriyaki durante no más de 5 minutos a fuego bajo y listo .

Solo queda presentarlas y a disfrutar.


"Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae." Lucas 11, 17











martes, 14 de junio de 2016

Mejillones en escabeche

Verano, cervecita y unos ricos mejillones en escabeche son un clásico del aperitivo y hasta que encontre esta receta siempre eran de lata, pero caseros están aun más ricos.


Os pongo la receta báse, pero os animo a hacer variaciones, los podeis hacer sin picante o jugar con distintos tipos de vinagre.

INGREDIENTES.

2 kg. de mejillones
2 cebollas rojas
1 hoja de laurel
pimienta negra en grano.
4 dientes de ajo
1 gindilla
1/2 vaso de vino blanco
200cc de tomate triturado o tomate frito.
1 c.s. de pimentón (dulce o picante según gustos)
1/2 vaso de vinagre de sidra.
Aceite de oliva virgen.

ELABORACIÓN.

 Picamos en juliana las cebollas y las ponemos a sofreir junto con los dientes de ajo (enteros aplastados), el laurel, la guindilla y las pimientas.


Limpiamos bien los mejillones quitandoles todas la barbas.

Mientras hacemos el sofrito, en otra cazuela abrimos los mejillones con un poco de agua y el vino. Ponemos el agua y el vino al fuego y cuando rompa a hervir echamos los mejillones y tapamos, en 4 o 5 minutos estaran abiertos, retiramos del fuego, destapamos y dejamos que se templen.


Cuando tengamos transparente la cebolla añadimos el pimentón removemos bien y añadimos rapidamente el tomate para que no se nos queme el pimentón y dejamos reducir.

Sacamos los mejillones para ir sacando la carne de las conchas y el liquido que ha quedado de abrir los mejillones lo ponemos a fuego alto para reducir y concentrar los sabores. Añadimos un vaso de este jugo, colado, por si quedan impurezas de los mejillones, al sofrito y añadimos tambíen el vinagre y el aceite de oliva y dejamos que cueza lentamente para que el vinagre pierda potencia, unos 15 o 20 minutos, por último añadimos los mejillones y retiramos del fuego. Aunque se pueden comer en el momento, están más ricos de un día para otro.

Como aperitivo con patata fritas, están deliciosos, pero os animo a que los probeis como principal con unas patatas cocidas.

"Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial" Mateo 5, 44


jueves, 10 de marzo de 2016

Bacalao fresco con patatas en salsa verde.

El bacalao fresco tiene un precio muy bueno, bastante mejor que el salado y aunque no son intercambiables, en algunas recetas, si que nos da muchísimas posibilidades para disfrutar. Pero si por algún motivo no os gusta este pescado, podemos hacer la misma receta con otros muchos, merluza, congrio, rape,...


La receta que os traigo hoy es un ejemplo de ello, os aseguro que queda deliciosa.

INGREDIENTES.

Filetes de bacalao fresco.
2 cebolletas
3 dientes de ajo
Perejil.
4 patatas gordas.
1 vaso de vino blanco
Caldo de pescado
1 huevo
Harina para rebozar.

ELABORACIÓN.

Si no tenéis caldo de pescado preparado es lo primero que pondremos en marcha, con las espinas del propio bacalao o ualquier otra que tengamos por casa, unos puerros, cebolla, perejil,...


Mientras se prepara el caldo ponemos a pochar las cebolletas y los dientes de ajo, pelamos las patatas y las cortamos en rodajas gordas. Una vez que esta transparente la cebolla añadimos un par de cucharadas de harina, dejamos 2 minutillos, para que luego no sepa y añadimos el vaso de vino blanco, dejamos reducir, ponemos las patatas y cubrimos con el caldo. Dejamos que cueza hasta que las patatas esten blanditas, pero no desechas y cuando queden un par de minutos añadimos el perejil bien picado y movemos.

Los filetes de bacalao los rebozamos y los freimos en abundante aceite bien caliente. Muy importante no pasarlos de punto, mejor dejarlos un pelín menos que terminaran de hacerse con el calor de las patatas.


Sacamos del aceite los filetes, los escurrimos y los colocamos sobre las patatas, emplatamos y a disfrutar.





Si yo diera testimonio de mí mismo, mi testimonio no sería válido Juan 5, 31

martes, 25 de agosto de 2015

Merluza en salsa marinera.

Tras dos meses sin publicar por múltiples razones, aquí estoy de nuevo dando guerra, y para la vuelta os dejo una sencilla receta muy resultona y deliciosa con todo el sabor a mar del mundo.


INGREDIENTES

Merluza en rodajas.
1/2 puerro.
1 cebolleta.
2 dientes de ajo.
Mejillones.
Anillas de calamar.
Almejas.
Gambas.
Sal.
Aceite de oliva virgen extra.
1 c.s. de harina (opcional)

ELABORACION.

Con la cabeza de la merluza o alguna espina y la parte verde del puerro, preparamos un caldo de pescado, como necesita cocer poco tiempo lo podemos preparar a la vez que hacemos el resto.


Picamos el puerro, la cebolla, los ajos y los pochamos con un chorrito de aceite de oliva, hasta que estén transparentes. Si queréis que la salsa os quede con un poco más de "cuerpo" es el momento de añadirle una cucharada sopera de harina y dejar que se tueste un poco.

Añadimos los mejillones, gambas, almejas,... Si lo queréis más fácil y rápido hay mezclas para paella, que para esto va fenomenal y mucho mejor de precio. Lo dejamos dos minutos mezclandolo con el pochado y cubrimos con el caldo colado.


Dejamos que cueza a fuego medio7-10 minutos, probamos el punto de sal y añadimos las rodajas de merluza, tapamos y apagamos el fuego, con el calor del caldo sera suficiente para que en 5 minutos el pescado este en su punto.


A disfrutar.

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe!" Mateo 23, 23

miércoles, 24 de junio de 2015

Empanada de jamón y queso.

Hoy os traigo una receta fácil, fácil, fácil, pero no por ello menos rica. Yo creo que ya alguna vez os he contado que las cenas en una casa con 6, de las cuales 4 bocas comen como limas, no siempre son fáciles, cuesta innovar cada día y que se queden satisfechos. Esta empanada es ideal para eso. La pueden preparar incluso los niños, queda muy rica y acompañada de un poco de ensalada y postre nos soluciona rápido una cena. 


INGREDIENTES. 

2 laminas de hojaldre. 
Jamón cocido. 
Queso mozzarela. 
Queso emental. 
1 huevo. 

ELABORACIÓN. 

No os pongo cantidades de jamón y queso, por que van a depender del tamaño de las laminas de hojaldre y en cuanto a la variedad de queso podéis elegir las que mas os gusten, lo ideal son quesos que fundan bien, pero elegir según gustos. 


Ponemos una primera capa de hojaldre sobre la que haremos capas de jamón y queso alternando. Yo he hecho dos pisos de cada una. Con una sola capa a mi gusto queda escaso. 


Cubrimos con la segunda lamina de hojaldre y cerramos los bordes. Pintamos con huevo batido y al horno precalentado a 200 grados. En unos 20 minutos listo para disfruta. 



"Su nombre es Juan" Lucas 1, 66

sábado, 6 de junio de 2015

Alitas de pollo crujientes

Hay recetas sanas y otras solo deliciosas, y esta es una de ellas, sana, sana no podemos decir que sean, pero, todo en su justa dosis esta bien. os la recomiendo si quereis disfrutar de una receta de pollo extracrujiente y llena de sabor. Cuanto más tiempo dejeis el pollo en la salsa mejor, más sabor.


INGREDIENTES

Alitas de pollo.
200 gr de harina blanca.
2 c.s. de pimentón dulce.
1 c.s. de pimentón picante.
2 c.s. de orégano.
1 c.s. de romero.
Pimienta negra.
Sal.
Leche
Panko (pan rallado japones).
Pan rallado

ELABORACION

Limpiamos las alitas de restos de plumas y las cortamos individualizando cada una de sus partes.

Mezclamos la harina con los pimentones, las especias, la sal y la pimienta. Si no quereis que piquen o quereis que piquen más, podeis eliminar el pimentón picante o aumentar su cantidad, lo mismo con las especias, yo he usado esas que tenia por casa, pero odeis añadir salvia, estragón, albahaca,...


Una vez todo bien mezclado añadimos leche hasta que quede un líquido pastoso. Introducimos las alitas y las dejamos que maceren un mínimo de una hora y lo ideal es de un dia para otro, guardado en la nevera.


Ya solo nos queda rebozarlas, escurrimos cada trozo de alit y lo pasamos por una mezcla de panko y pan rallado tradicional. Para freirlas os recomiendo, primero a fuego medio, para que de tiempo a que se hagan por dentro sin quemars por fuera y luego un par de minutos  fuego fuerte para que queden bien crujientes. Las escurrimos en papel de cocina del exceso de aceite y a disfrutar.



"Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas
y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes;
que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con más severidad".Marcos 12, 38

viernes, 22 de mayo de 2015

Hamburguesa de Salmón con mermelada de calabaza.

En casa no tengo problemas para que los niños coman pescado desde pequeños, pero es verdad que a veces les resulta aburrido y por eso de vez en cuando hay que agudizar el ingenio. Hace algo más de un año os dejaba la "receta" de la cangreburger, la hamburguesa de Bob esponja y hoy os presento una nueva opción para disfrutar del pescado de una manera distinta y no solo para niños.


Esta hamburguesa la preparo muchas veces, pero el otro día al llegar a casa me encontré con la sorpresa de un regalo de La Vieja Fabrica, un pack con tres nuevas mermeladas, Higos, Zanahoria y Calabaza y pensé que esta última combinaría muy bien con la hamburguesa de salmón y así fue.


INGREDIENTES.

1 Cola de salmón en filetes.
1 Cebolleta dulce
1 huevo.
1 diente de ajo.
1 trozo de jengibre fresco (al gusto).
1 pizca de wasabi (opcional).
Perejil
sal.
Pan rallado.
Mermelada de Calabaza.

ELABORACIÓN.

Lo primero es picar el pescado, lo podemos hacer a mano o con una picadora, no va a cambiar el sabor pero si la textura, cada uno que elija lo que más le guste. Una vez picado el salmón lo mezclamos con el resto de ingredientes, el jengibre y el ajo muy picaditos, el perejil que también podemos cambiarlo por cebollino, el huevo y el wasabi si queréis darle un punto más picante, no olvidéis que el jengibre ya le da un puntillo muy rico.

Picamos muy finito una cebolleta dulce y la pochamos hasta que este transparente, dejamos que se temple y la añadimos a la mezcla anterior.

Según el tamaño del huevo y como piquemos el pescado, la textura necesitara añadirle más o menos pan rayado para que nos quede lo suficientemente compacto para llevarlo a la sartén.


Hacemos bolas y a la plancha sin que se nos pase demasiado, la ponemos en pan de hamburguesa y coronamos con la mermelada que va a hacer un contraste maravilloso con el picante del jengibre y el wasabi.


"Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos y comiendo con ellos". Juan 21, 15


miércoles, 4 de marzo de 2015

Cazón en adobo.

Hay recetas que me trasladan a personas concretas y otras me trasladan a momentos y lugares concretos, y esta es una de ellas. El cazón, adobo o bienmesabe me pone directamente en el verano, en los chiringuitos de la playa y a mi más concretamente a Cádiz. 



El cazón es un pescado, más concretamente un "tiburón" que se encuentra en todos los mares de aguas templadas, por lo que en las costas españolas es bastante frecuente. Su carne es densa, con cuerpo y bastante sabor y presenta una gran ventaja y es que carece de espinas al tener una estructura cartilaginosa. 

No se en otros sitios, pero en Madrid aunque no se encuentra en la pescadería todos los días, no es difícil de encontrártelo y a un precio muy bueno. 

INGREDIENTES.

1Kg de cazón en dados.
6 hojas de laurel.
1/2 cabeza de ajos.
1 c.s. de pimentón dulce de la Vera.
1 c.s. de orégano.
1 c.s. de comino molido.
1 1/2 vasos de vinagre de vino blanco.
1 1/2 vasos de agua.
Sal.

ELABORACIÓN.

El cazón nos lo pueden preparar en la pescadería en tacos de unos 2 o 3 cm, si no en casa es muy fácil de preparar, quitando el "hueso" cartilaginoso central y cortando la carne en dados.


En un bol mezclamos todos los ingredientes para el adobo. Las cantidades que os he puesto son orientativas y lo mejor es que la adaptéis a vuestros gusto, más o menos avinagrado, mayor cantidad de comino,...


Lo cubrimos con un film transparente y lo dejamos macerar en la nevera, entre 1 h como mínimo y 24 como máximo. Si lo dejamos más tiempo, aunque de sabor estará rico el pescado quedara blando.


Una vez pasado el tiempo deseado lo escurrimos y lo pasamos por harina, a mi me gusta añadir a la harina del rebozado unas cucharadas de sémola de trigo duro que le da una textura muy rica una vez frito. Eliminamos el exceso de harina y freímos en aceite de oliva bien caliente poco tiempo para que quede bien jugoso por dentro y a disfrutar.



"¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?" Mateo 20, 20

jueves, 11 de diciembre de 2014

Callos con garbanzos.

Aunque es época, en casi todos los blog de propuestas navideñas, con este frío que esta pegando, también es época de platos contundentes y ¿que hay más contundente que unos callos?.


El callo es un plato típico en muchas zonas de España, pero sobre todo en los dos sitios que más he frecuentado, Madrid y Galicia, donde además, en ambos sitios se les suelen añadir garbanzos, aportando así la parte que les falta, fibra e hidrato de carbono.

Se pueden preparar solo con callo, el intestino, pero a mi me gusta hacerlos con morro y pata, ya que les aporta aun un poco más de gelatina, dando la textura típica de este plato y un poco de carne magra que viene tanto en el morro como en la pata.

INGREDIENTES.

1,5 Kg de callos, morro y pata.
1 hueso de jamón.
3 chorizos.
1 morcilla de cebolla.
300 gr. de garbanzos.
2 cebollas.
1/
1  pimiento rojo.cabeza de ajos.
Pimentón.
2 cayenas (opcional).
1 cucharada de carne de pimiento chorizero.
2 tomates maduros.
Vinagre.
Sal y pimienta negra.
Aceite de Oliva Virgen Extra.

ELABORACIÓN.

Lo primero es limpiar los callos. Hoy en día en la mayor parte de las carnicerías, te los venden ya muy limpitos y solo es darles un agua, si no hay que preparar un buen balde de agua con vinagre, dejarlos en remojo y hacer varios cambios de agua.


Una vez limpitos los vamos a blanquear, ponemos a cocer abundante agua con medio vaso de vinagre, cuando llegue a ebullición echamos los callos y los trozos de morro y pata, ya cortados al tamaño que nos guste más y dejamos que vuelva a hervir, lo separamos del fuego y los escurrimos en un colador en el fregadero, dándoles un buen lavado con agua fría.


Lo próximo es ponerlos a cocer, callos, pata, morro junto con un hueso de jamón, una hoja de laurel, la cabeza de ajos, a la que le quitamos 2 o 3 dientes, una cebolla entera, el medio pimiento y unos toques de pimienta negra molida. Si los hacemos en olla convencional tendrán que cocer entre 3 y 4 horas, si es en olla a presión estarán listos en la mitad de tiempo.


Los garbanzos los metemos a cocer a la vez, dentro de una red para poder sacarlos a la mitad de la cocción. Otra opción es usar un bote de garbanzos cocidos, que añadiremos al final.


Mientras se cuecen nuestros callos, vamos haciendo un sofrito. Ponemos un poco de aceite en el fondo de la sartén añadimos la otra cebolla cortada en trozos pequeños, junto con el ajo y dejamos que se haga lentamente. Cuando este la cebolla bien trasparente, añadimos los tomates rayados y la cayena y dejamos que se hagan hasta que nos quede un sofrito espeso, añadimos una cucharada de postre de carne de pimiento choricero y una sopera de pimentón de la Vera, le damos unas vueltas al fuego y reservamos.

Si no os gusta el picante no le añadáis las cayenas, pero el puntito picante a los callos le va como anillo al dedo. Si no tienes cayenas puedes sustituir el pimentón dulce por picante.


Con los callos ya cociditos llega el toque final. Los escurrimos y guardando el agua de cocción y en la misma olla ponemos el sofrito, lo calentamos y echamos los callos, lo mezclamos bien, troceamos el chorizo y la morcilla y añadimos los garbanzos previamente cocidos o del bote y echamos agua de cocción hasta casi cubrirlos, dejamos que cueza todo junto lentito otra media hora, añadiendo más agua de cocción si es necesario.

Hasta ahora no hemos puesto ni gota de sal, ahora al final es el momento de probarlos y si la necesitan, que es probable que no, se la añadimos.


Servimos, un buen pan y a disfrutar como enanos.


"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré". Mateo 11, 28

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Rabo de toro estofado.

Lo mejor de la llegada de los fríos, es que podemos hacer guisos sin "remordimientos" y este es uno de mis preferidos. La verdad es que no es para comerlo todos los días, pero un buen homenaje de vez en cuando, que bien sienta.


Genéricamente lo llamamos rabo de toro, pero en realidad, pocas veces es de toro realmente. En Madrid en algunas carnicerías podemos encontrarlo, pero la verdad no es sencillo y de precio elevado, por eso lo habitual es prepararlo de ternera, como es este caso. También se puede encontrar congelado, pero  no os lo recomiendo, no por el congelado en si, si no por el tipo de corte que lleva. Los rabos congelados los cortan a maquina y el corte lo hacen por donde cae, habitualmente por el hueso, mientras que cuando es fresco, el carnicero lo corta a cuchillo y debe cortarlo a través de la articulación de las vertebras, ¿y esto que tiene que ver con la cocina?. Pues que lo mejorcito del rabo es la gelatina que aporta al guiso y una gran cantidad de esta se encuentra en los discos intervertebrales que quedan al aire al cortarlos a mano, pero quedan escondidos si el rabo se corta por los huesos.


En cuanto a cantidades con un rabo tenemos para unas 4 o 5 raciones.

INGREDIENTES.

1 Rabo.
2 Zanahorias.
1 Cebolla morada.
1 Puerro.
1/2 Pimiento rojo.
3 Dientes de ajo.
2 Tomates maduros.
500 cl de vino tinto.
500 cl de caldo de carne o agua.
1 copa de Pedro Ximenez (opcional).
Sal.
Pimienta negra.
Harina.

ELABORACIÓN.

 Empezamos salpimentando y enharinando los trozos de rabo. Yo lo suelo hacer metiendo todos los trozos en una bolsa y así con muy poca cantidad de harina, a penas 1 cucharada sopera, cubro uniformemente todos los trozos.


Calentamos aceite, bien en una sartén a parte, bien en la cazuela directamente, yo uso esta segunda opción y doramos bien los trozos de carne. Una vez doraditos los sacamos y en ese mismo aceite hacemos un sofrito con la cebolla, el puerro, el pimiento, la zanahoria y los ajos. Cuando la cebolla empieza a transparentarse, añadimos los tomates rallados y dejamos que espese la salsa.


Una vez con el sofrito en su punto, tenemos dos opciones, hay gente que añade un poco de azúcar y en mi caso prefiere añadir una copa de Pedro Ximenez u otro vino con un toque dulce. Esto se hace porque el vino tinto al reducir tiende a dar un punto de acidez. Si le añades el vino dulce con una copa se suficiente, lo dejamos reducir 5 minutos, añadimos los trozos de rabo, mezclamos bien y cubrimos con el vino tinto y el caldo de carne, lo llevamos a ebullición y a partir de ese momento lo dejamos cocer a fuego lento durante una 2 horas y media 3, dependiendo del tipo de carne y el tamaño. El punto lo tenemos cuando la carne se desprende sola del hueso.

Sacamos los trozos de carne, pasamos la salsa por la batidora y el chino y volvemos a mezclar todo y lo dejamos que cueza junto otros 30 minutos.


Lo ideal es tomarlo de un día para otro, como casi todos los buenos guisos.




"El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío". Lucas 14, 26


jueves, 23 de octubre de 2014

Rodaballo a la plancha con puré de patata.

El rodaballo es uno de los pescados que más me gusta, por sabor y por textura y aunque permite cualquier manera de cocinarlo, creo que la mejor es a la brasa, que permite disfrutar la textura elástica, de la potente musculatura. El rodaballo es un pez plano y su época de pesca es entre marzo y julio, pero desde hace años tenemos rodaballo de cultivo durante todo el año. El sabor del salvaje y el de cultivo no es igual, pero podemos disfrutarlo todo el año y a un menor precio.


Estamos ante un pez plano, que aparece en los mares europeos, Mediterraneo, Cantábrico, Atlántico, Mar del Norte y Mar Negro. En cuanto a sus características nutricionales estamos ante un pescado semigraso, apto en cualquier dieta hipocalórica (si no le añadimos grasas con las salsas) y muy rico en potasio y fósforo. El fósforo es fundamental para la osificación del hueso.

Pose una característica muy importante desde el punto de vista de la cocina y es la cantidad de gelatina que pose en sus espinas y piel, por lo que es ideal para dar cuerpo a as salsas que o acompañen, pero esto lo dejamos para otra receta.

INGREDIENTES.

1 Filete de rodaballo por comensal.
Patatas.
Sal negra en escamas.
Pimentón.
Aceite de Oliva Virgen Extra.

ELABORACION.

Le pedimos al pescadero que nos saque los filetes del rodaballo y nos conserve las espinas y la cabeza. Las espinas las hervimos 5 minutos con un poco de sal. Colamos el caldo y cocemos en el las patatas peladas y cortadas en trozos.

Si el rodaballo es grande y no tenemos niños podemos hacerlo en rodajas, pero con niños los filetes son geniales, porque si el pescadero nos lo prepara bien, están libres de espinas al 100%.

Lo mejor es hacerlo a la brasa, pero como en casa no tengo lo preparo a la plancha, primero por el lado de la piel y luego un minutillo por el otro lado. Para sustituir el sabor de la brasa hay una sal  negra en escamas que le aporta un sabor muy rico, es muy fácil de encontrar en casi cualquier súper. 


Ya solo nos queda escurrir las patatas, reservando el caldo. Para preparar el puré lo podemos pasar por la batidora pero a mi me gusta mas hacerlo a tenedor, añadiendo poco a poco el caldo hasta lograr la textura deseada. 

Una vez listo el puré montamos el plato, espolvoreamos con pimentón y un buen chorro de AOVE  y a disfrutar.


 "¡y qué angustia hasta que se cumpla!". Lucas 12,50

lunes, 23 de junio de 2014

Huevos rellenos de atún con mayonesa de piquillo.

Llego el verano y con el las ganas de comer cosas fresquitas y rápidas de preparar. Y para eso es la receta de hoy, rica nutritiva y rápida de elaborar.


En contra de la tradición nacional, creo que en España tenemos muchas cosas de las que sentirnos orgullosos y una de ellas son nuestras empresas familiares. Estos huevos los he preparado con Atún Calvo en Aceite. os invito a que os paséis por la web del Grupo Calvo y os leáis su historia. Fundada la empresa con mucho esfuerzo, trabajo e imaginación en 1908, se encuentra actualmente ya con la tercera generación familiar al frente, con presencia en múltiples países y considerada dentro de las 5 más importantes conserveras del mundo.

INGREDIENTES.

6 huevos.
2 lata de Atún claro Calvo en aceite.
Tomate frito.
Mahonesa casera (1 huevo, AOVE, zumo de limón, sal).
3 pimientos de piquillo.

ELABORACIÓN.

Ponemos a cocer los huevos a cocer. Te aconsejo que introduzcas los huevos cuando el agua este a punto de hervir, de esta manera la yema te queda centrada y son más fáciles de rellenar, en 10 minutos los tendrás listos.


Mientras preparamos el relleno. Vaciamos las latas de Atún Calvo, escurriendo el aceite en un bol pequeño lo desmigamos y añadimos 4 o 5 cucharadas soperas de tomate frito, mejor sí tenemos natural sí no los hay de brick buenísimos. Mezclamos bien y reservamos. 


Una vez cocidos los huevos los dejamos enfriar, los pelamos y los cortamos a lo largo. Sacamos las yemas y las reservamos. 


Estamos en verano y hay que tener mucho cuidado con la mayonesa. Los cuidados básicos son. Huevos frescos, romperlos con cuidado para que no se contaminen con la cáscara, que es donde está la salmonela y consumirla rápidamente. 


Os cuento como preparo yo la mayonesa. El huevo debe estar del tiempo, frío cuesta mucho más que se emulsiones. Añadimos el aceite, entre 200cc y 250cc por huevo dependiendo de lo espesa que la queramos. Yo suelo hacerla siempre con AOVE, pero puedes mezclar con un poco de girasol si la quieres más suave. Después del aceite ponemos un chorrito de limón y la sal. Introducimos la batidora en el vaso y le damos a máxima potencia sin movernos del fondo, cuando se este emulsionando vamos subiendo poco a poco. Una vez lista la mayonesa añadimos los pimientos de piquillo asados y batimos.

Y ya solo nos queda montar el plato. Rellenamos el huevo con el preparado de atún y tomate y cubrimos con la mayonesa. Rayamos las yemas por encima y listo ¡A disfrutar!.







"No juzguéis, para que no seáis juzgados" Mateo 7,1

lunes, 16 de junio de 2014

Arroz salvaje Sundori con brochetas de pollo

Los amigos de Sundari, junto con el arroz thai, que publique hace unos días me enviaron las otras tres variedades de arroz que comercializan y que poco a poco iré publicando.


Hoy he elegido el arroz salvaje. El arroz que nos ofrece Sundari, es de la máxima calidad y contiene una mezcla de 80% de arroz parboliled con un 20% de arroz salvaje. En realidad el arroz salvaje no es tal, es un cereal distinto. Son unas plantas acuáticas, consumidas desde hace miles de años por los indios americanos. Aporta una cantidad muy importante de fibra y desde el punto de vista organoléptico, bien cocido queda crujiente, es muy aromático y con sabores cercanos a los frutos secos. A mi me parece ideal para acompañar carnes, por eso os lo traigo hoy acompañando una brochetas de pollo marinado.


INGREDIENTES.

1 paquete de arroz salvaje Sundari.
2 pechugas de pollo.
1/2 taza de salsa soja.
Zumo de 1 naranja y la ralladura de la piel.
Cardamomo.
Clavo
Pimienta negra en grano
2 dientes de ajo
1 c.s. de mostaza a la miel.
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal

ELABORACIÓN.

Cortamos el pollo en dados y lo ponemos a macerar con la soja, el zumo de naranja, 3 o 4 bolitass de cardamomo y la mostaza. Con dejarlo 30 minutos toma un sabor muy rico, si quieres lo puedes dejar un poco más o menos dependiendo de  cuanto sabor quieras.

Mientras ponemos a cocer el arroz en abundante agua. En 25 minutos esta cocido al dente, pero como queremos que termine de hacerse en aceite aromatizado lo vamos a cortar a los 20 aproximadamente para que termine de hacerse al freírlo. Lo escurrimos y reservamos.


En un cazo ponemos abundante aceite de oliva virgen extra y a baja temperatura ponemos un par de dientes de ajo laminados, 2 clavos y unos granos de pimienta negra y dejamos que se infusione al menos durante 20-25 minutos.


Por último, escurrimos el pollo y montamos las brochetas, las hacemos a la plancha para que se doren bien por fuera.

Subimos la temperatura del aceite y cuando los ajos empiecen a tomar color, con la ayuda de un colador filtramos el aceite. Volvemos a poner el aceite al fuego y añadimos el arroz, cuando esté bien caliente y dejamos que se fría el arroz.


Con ayuda de un aro, montamos el plato con el arroz salvaje al que por encima le pondremos los ajos y las especias que antes hemos colado y acompañamos con las brochetas de pollo.

A disfrutar de un arroz con una deliciosa textura y unos sabores riquisimos.





"A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda". San Mateo 5, 42