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martes, 14 de junio de 2016

Mejillones en escabeche

Verano, cervecita y unos ricos mejillones en escabeche son un clásico del aperitivo y hasta que encontre esta receta siempre eran de lata, pero caseros están aun más ricos.


Os pongo la receta báse, pero os animo a hacer variaciones, los podeis hacer sin picante o jugar con distintos tipos de vinagre.

INGREDIENTES.

2 kg. de mejillones
2 cebollas rojas
1 hoja de laurel
pimienta negra en grano.
4 dientes de ajo
1 gindilla
1/2 vaso de vino blanco
200cc de tomate triturado o tomate frito.
1 c.s. de pimentón (dulce o picante según gustos)
1/2 vaso de vinagre de sidra.
Aceite de oliva virgen.

ELABORACIÓN.

 Picamos en juliana las cebollas y las ponemos a sofreir junto con los dientes de ajo (enteros aplastados), el laurel, la guindilla y las pimientas.


Limpiamos bien los mejillones quitandoles todas la barbas.

Mientras hacemos el sofrito, en otra cazuela abrimos los mejillones con un poco de agua y el vino. Ponemos el agua y el vino al fuego y cuando rompa a hervir echamos los mejillones y tapamos, en 4 o 5 minutos estaran abiertos, retiramos del fuego, destapamos y dejamos que se templen.


Cuando tengamos transparente la cebolla añadimos el pimentón removemos bien y añadimos rapidamente el tomate para que no se nos queme el pimentón y dejamos reducir.

Sacamos los mejillones para ir sacando la carne de las conchas y el liquido que ha quedado de abrir los mejillones lo ponemos a fuego alto para reducir y concentrar los sabores. Añadimos un vaso de este jugo, colado, por si quedan impurezas de los mejillones, al sofrito y añadimos tambíen el vinagre y el aceite de oliva y dejamos que cueza lentamente para que el vinagre pierda potencia, unos 15 o 20 minutos, por último añadimos los mejillones y retiramos del fuego. Aunque se pueden comer en el momento, están más ricos de un día para otro.

Como aperitivo con patata fritas, están deliciosos, pero os animo a que los probeis como principal con unas patatas cocidas.

"Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial" Mateo 5, 44


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Perdices en escabeche.

Nunca he pegado un tiro con un arma y menos a un animalillo, pero... que rica está la caza. 

Ayer dando un paseo con los enanos por el mercado de Chamartin encontré en una pollería una perdices de campo, con sus restos de perdigón incluidos y claro, no me pude resistir. 


Estuve dudando sobre como hacerlas, y a la final llegaron estofadas y en escabeche y gano esta última. 

Decidí escabecharlas porque sí me sobraba se iban a conservar mucho mejor y la verdad con el precio que tenían no se puede desperdiciar mucho. 

Las de granja son bastante más baratas, pero la diferencia de sabor también va acorde, eso si tienen la ventaja para cocinarlas que requieren menos tiempo de cocción porque tienen mayor porcentaje de grasa y menos de músculo. ¡¡¡Vivan las perdices silvestres!!!.

INGREDIENTES. 

3 Perdices. 
Una cebolla grande. 
2 zanahorias. 
3 dientes de ajo.  
3 hojas de laurel. 
Pimienta en grano. 
Pimienta molida. 
1 grano de clavo. 
1 ramita de tomillo. 
1 ramita de romero. 
1/2 copa de cognac. 
1 copa de vino blanco. 
1/2 copa de vinagre de jerez.  
Aceite de oliva virgen extra. 
Sal. 

ELABORACIÓN. 

Lo primero es limpiar bien las perdices, plumas, patas y quitarle todas las vísceras. Las salpimentamos al gusto y las doramos en la cazuela. 


Cuando estén doraduras ańadimos el cognac y lo dejamos que se reduzca. 


A continuación ańadimos a la cazuela las bolitas de pimienta, el romero, el tomillo, el laurel, el ajo, la cebolla y las zanahorias. Y le damos unas vueltas y ańadimos los líquidos que quedan, el vino, el agua y el vinagre. 


Y a cocer a fuego lento. ¿El tiempo? Depende mucho del tipo de perdiz, las mías tardaron una hora y cuarto. Hay que ir comprobando tocando la dureza del muslo. 


En esta receta le he puesto poca cantidad de vinagre, porque si no a los nińos, mas fuerte no les gusta y la verdad es que a mi también me gustan más suavecitas, pero se puede perfectamente doblar la cantidad de vinagre. 



"Gracias a la constancia salvarán sus vidas" San Lucas 21, 19.