viernes, 20 de febrero de 2015

Milhojas de crema, nata y merengue

Llega el fin de semana y toca darnos algún capricho, ¿no?. Esta receta lleva una doble dedicatoria, a mi hijo Alfonso y a mi amigo Bolivar.

Una bomba calórica, si señor, pero no todos los días tu hijo cumple 14 años. Esta es de esas recetas que te sacas de recordar sabores y esta me la he sacado de un postre del que disfrutaba la mayoría de fines de semana de mi infancia cuando comíamos en un pequeño restaurante de Collado Villalba, que ya no se ni si existe. Recuerdo los sabores de aquel hojaldre, de la crema pastelera, una delicia que ayer me apeteció replicar para celebrar que mi "enano" ya tiene 14 años.


INGREDIENTES.

3 planchas de hojaldre.
1 huevo.
1 c.p. de azúcar.
Para la crema pastelera.
1 litro de leche entera. 
1 palo de vainilla. 
7 yemas de huevo. 
1 huevo entero. 
160 gr de azúcar. 
75 gr de harina.

300cc de nata para montar.
100gr. azúcar.

7 claras de huevo.
75 gr. de azúcar.
1 pizca de sal.

ELABORACIÓN.

Empezamos con la crema pastelera, ya que tenemos que dejarla enfriar para el montaje. Pinchando en el enlace os lleva a la receta de la crema pastelera. Yo os la propongo con sabor a vainilla, pero si en vez de aromatizarla con vainilla lo hacemos con cascara de limón queda también deliciosa.


Espero animarme pronto a hacer hojaldre casero, pero mientras tanto lo podemos comprar refigerado, precalentamos el horno a 180ºC y como no queremos que suba, con un tenedor pinchamos la superficie. Batimos el huevo junto con una cucharada de postre de azúcar y pincelamos bien la superficie, con esto logramos que el hojadre nos quede crujiente. Lo metemos al horno y en 15-20 minutos lo tenderemos listo y lo dejamos enfriar, Horneamos las planchas de una en una.

Como para la crema pastelera vamos a usar 7 yemas, aprovechamos las claras para montar un merengue. Yo suelo montarlo a maquina, pero si no a darle a las varillas. El único truco, además de darle con ganas, es que tanto las claras, como el cacharro en el que las montemos estén fríos. Y suelo iniciar el montaje solo con las claras y la sal y poco a poco voy añadiendo el azúcar, hasta lograr un merengue durito, que al volver el cacharro no se caiga.

Y por último nos queda montar a nata, que al igual que con las claras, hay que montarla estando fría.


Yo solo nos queda el montaje. Lo ideal es guardar las preparaciones en mangas pasteleras y  la nevera y no montar la tarta hasta un poco antes de consumirla, ponemos una capa de hojadre, encima la crema pastelera, otro hojaldre, la nata el tercer hojaldre y estendemos el merenge por la superficie. El merengue se puede dejar tal cual o a mi me gusta darle un poco con el soplete caramelizando la superficie.

Y a disfrutar y mucho.


«Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?»Mateo 9,14

miércoles, 18 de febrero de 2015

Ensalada de habas a la menta. Proyecto Roca.

Después de varias ediciones sin poder participar, al fin este mes vuelvo a las buenas costumbres y me uno con una receta sorprendente. 


Por si alguno no lo recuerda el proyecto roca, consiste en ponerle fotos a un delicioso libro de Joan Roca, "Las Mejores Recetas de Mi Madre", libro que recoge las recetas tradicionales de la madre de Joan Roca, pero al que le faltan fotos. 

Junto con la receta que publicamos de la Tortilla de Lechuga esta es la que más me ha sorprendido. Reconozco que no soy un fan de las habas, tienen un sabor un tanto especial que te tiene que gustar, pero a mi mujer le encantan y en temporada de vez en cuando las preparo a la manera clásica con su jamoncito, pinchando en el enlace podéis ver como las preparo. Y por eso en frío, en forma de ensalada y encima con menta al leer la receta me impacto, pero una vez más el impacto llega cuando la haces y la pruebas, deliciosa. 

Las habas en la receta original propone habas fresca, pero aunque encontre en el mercado eran de grano muy gordo y preferí usar habitas en conserva.

INGREDIENTES.

1,5 Kg de habitas fresca (yo he usado 1 bote grande de habitas en conserva).
1 cogollo de lechuga.
Jamón ibérico.
Menta fresca.
1 cucharada de mostaza.
1 chorrito de vinagre de vino.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.

ELABORACIÓN.

Si usas habas frescas lo primero es cocerlas en abundante  agua hirviendo con sal. Si usáis mi opción solo tenéis que abrir el bote.

Limpiamos el cogollo de lechuga y lo cortamos en tiras y lo colocamos en el plato.

Preparamos la vinagreta con mostaza, unas gotas de vinagre suave, sal y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y la menta cortada pequeñita.

Mezclamos la lechuga con las habas, regamos con la vinagreta y decoramos con el jamón.


A disfrutar, como veréis muy sencillo y una ensalada deliciosa, para triunfar en cualquier momento.

Deseando ver que han hecho mis compañeras.


"Cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro" Mateo 6, 17

jueves, 12 de febrero de 2015

Crema de guisantes.

Hoy os traigo una receta con una doble misión, sana y además económica o de aprovechamiento. Cuando encuentro en el mercado guisantes fresco me encanta comprarlos, porque el sabor no tiene nada que ver ni con los congelados ni con los de lata, hace casi un año os dejaba la receta que más habitualmente preparo con ellos, guisantes con jamón y huevo, y siempre me da una pena tremenda tirar las vainas, que al final son 2/3 del peso total.


Pensando que poder hacer con ellas decidí hacer una crema ligera, que me viene genial para mi dieta, bajísima en grasas, casi sin sal y alto contenido en fibra, ¿que más se puede pedir?

INGREDIENTES.

1Kg de vainas de guisantes.
1,5 litros de agua.
1 Cebolla.
2 zanahorias.
1 Ramita de Apio.
la parte verde de 1 puerro.
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

ELABORACIÓN.

En primer lugar, con el agua, y las verduras, excepto las vainas de guisante, preparamos un caldo poniéndolas todas juntas a hervir durante unos 30 minutos, les podéis poner las verduras que más os gusten y si añadís una patata, después las podéis batir junto a las vainas y ganareis en textura, yo no la puse porque prefería casi un caldo, pero eso va en gustos.


Una vez listo el caldo de verduras, sacamos la cebolla, la zanahoria y el resto y ponemos a hervir a fuego vivo las vainas bien limpias. Si queremos un color verde vivo no podemos pasarnos con la cocción, en unos 35-40 minutos estarán listas, de todas formas vigilarlas de vez en cuando y si empiezan a tomar un color pajizo es el momento de retirarlo del fuego.

Lo retiramos del fuego y lo pasamos por la batidora, lo colamos, probamos el punto de sal, es posible que o necesites añadirle, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, lo movemos con las barillas y a disfrutar. Si tienes unos recortitos de buen jamón, añadírselos ya es casi el paraíso.



 "Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle" Marcos 7,14.


martes, 10 de febrero de 2015

Galletas de chocolate blanco y arandanos.

Estas son las segundas galletas que publico y la verdad me dan ganas de contar lo mismo, la buenisima ocasión que es preparar una galletas para cocinar con los más pequeños de la casa, además dejan tan buen olor, eso si galletas no quedan ni una, en casas no da tiempo ni a que se enfríen.


Las otras galletas publicadas, son galletas de chocolate, muy sencillas de hacer, las que hoy os traigo para nada son complicadas, pero son un paso más ya que requiere "tostar" la mantequilla previamente y dejar que la masa repose al menos 24 hs en la nevera.

INGREDIENTES.

250 gr. de mantequilla.
160 gr. de harina.
1 c.p. de levadura química (Royal).
160 gr. de azúcar moreno.
160 gr. de azúcar blanco.
2 huevos.
1 tableta de chocolate blanco.
200 gr. de arandanos secos.
Un pellizco de sal.
2 cucharaditas de esencia de vainilla.

ELABORACIÓN.

El primer paso es preparar la mantequilla noisette, tostada en español de toda la vida, que da un aroma a frutos secos delicioso. Para ello ponemos la mantequilla al fuego en un cazo, a fuego medio y dejamos que se funda, dejamos que se tueste un poco y cuando tome color marrón claro en 30 segundos estará lista, vamos a ver que forma unos pequeños posos al fondo y da un olor a tostado muy rico. La colamos, para retirar los posos, añadimos un cubito de hielo, no muy grande para que nos ayude a enfriarla y dejamos que repose en la nevera de 20 minutos  a media hora.


Blanqueamos los huevos con la vainilla y el azúcar blanco. Añadimos la mantequilla y el azúcar Moreno y mezclamos bien. 

Podemos usar harina corriente, la única que no es recomendable es la de fuerza, ya que haría que las galletas al cocerse se abarquillaran. La mezclamos con la levadura y la sal y la tamizamos y añadimos a la preparación. Hay que mezclar no amasar. Añadimos los arándanos y el chocolate en trocitos. 

Envolvemos la masa en papel film y a la nevera. La tenemos que dejar reposar mínimo una noche y lo ideal 24-48 hs aunque puede aguantar incluso más. 

Cuando vayamos a hornearlas las sacamos una hora antes, precalentamos el horno a 180C y las formamos. 


Colocarlas con una separación de un par de cm, porque crecen y si no se van a juntar. Dependiendo del tamaño las tendremos en el horno de 10 a 15 minutos. 

Se dejan enfriar en la rejilla, y a gozar.


"Y vieron que algunos de sus discípulos comían con manos impuras"  Marcos 7, 2


viernes, 6 de febrero de 2015

Espaguetis con albóndigas en tomate.

En casa nos encanta la pasta y es un recurso, casi imprescindible, en una casa con tantas bocas hambrientas, por eso tenemos que ir variando las salsas acompañantes. Hoy os propongo, una salsa deliciosa, nutritiva, sana y fácil de elaborar.


Con carne picada lo mas frecuente es prepara una boloñesa, pero yo, que ya tengo una edad, unos espaguetis con albóndigas siempre me transportan a una de las escenas más románticas del cine, La Dama y el Vagabundo.

INGREDIENTES.

Espaguetis.
Sal.
Laurel.
250gr de carne picada de ternera.
250gr de carne picada de cerdo.
2 huevos.
10 hojas de albahaca fresca.
4 c.s. de ketchup.
2 c.s. de salsa worcestershire.
Queso rayado.
100cc de leche.
Pan rallado.
1/2 pimiento rojo.
1/2 pimiento verde.
1 cebolla.
1 lata grande de tomate triturado.
1 copa de vino tinto (opcional).
Sal y pimienta negra.

ELABORACIÓN.

En primer lugar aderezamos la carne con la salsa  worcestershire, el ketchup, el queso rayado, los huevos, la leche y la albahaca fresca muy picadita, y sal pimentamos. Mezclamos bien todo y añadimos pan rallado hasta obtener una textura que nos permita manejar la carne para formar las albóndigas. Cubrimos con un papel film y dejamos que repose al menos 30 minutos en la nevera.


Elaborando una salsa de tomate, pochamos la cebolla con los pimientos en trozos chiquititos hasta que este transparente. Si habéis comprado albahaca fresca, no tires los tallos que han quedado al limpiar las hojas, picalos finitos y añadelos al sofrito, te darán un sabor alucinante. Añadimos el tomate y a fuego lento dejamos que reduzca, a mitad de cocción es el momento de añadir el vino tinto si has decidido ponerlo y dejamos que siga cociendo a fuego lento.

Formamos albóndigas de tamaño pequeño, que podamos comerlas de un bocado y cuando estén todas formadas la añadimos a la salsa de tomate y dejamos que cuezan en esa salsa, con 5-7 minutos será suficiente para que queden hechas pero jugosas.


Cocemos la pasta como habitualmente lo hagáis, escurrimos y solo queda servir y disfrutar.



Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea. Marcos 6, 14, 29

viernes, 23 de enero de 2015

Apple Pie. Tarta de manzana americana.

Tras algo más de un mes sin poder publicar nada, hoy retomamos la buenas costumbres invitándoos a esta rica tarta de manzana. En el blog ya tenemos una tarta fácil de manzana, esta es algo más elaborada, pero muy sencilla también.


Esta tarta la podemos tomar tanto fría como templada, a mi como más me gusta es templada con un buen helado de vainilla.

INGREDIENTES.

Para la masa
  • 310 gr de harina corriente
  • 1 cucharadita de postre de sal
  • 225 gr de mantequilla, recién sacada de la nevera.
  • 60 ml de agua fría.
Para el relleno
  • 1 huevo.
  • 4 o 5 manzanas.
  • 1 c.s. de zumo de limón
  • 70 gr de azúcar moreno.
  • 1 c. p. de canela molida.
  • un pellizco de sal.
  • 15 gr de mantequilla, cortada en cubos muy pequeños
  • Azúcar polvo.
ELABORACION.

Lo primero es preparar la masa, ya que necesita un tiempo de reposo en la nevera. Mezclamos en un bol la harina con la sal. Sacamos la mantequilla en el momento de la nevera, la cortamos en dados y la mezclamos con la harina con ayuda de una espátula o las barillas, no buscamos que quede homogeneo, tiene que quedar como una tierra con distintos grosores de grano. Una vez listo vamos añadiendo poco a poco el agua muy fría, mezclando intentando amasar lo menos posible.

Una vez bien mezclado dividimos la masa en 2, las envolvemos bien en film y a reposar a la nevera durante un par de horas al menos.

Para preparar el relleno lo primero son las manzanas. Podéis elegir a variedad que más os guste, pero lo ideal es mezclar unas mas dulces con otras un poco más ácidas. Las pelamos las descorazonamos y cortamos en gajos de un grosor de medio cm, más o menos. Las ponemos en un bol, añadimos el zumo de limón, la sal, el azúcar moreno y la canela, mezclamos bien y dejamos que repose todo junto.


Sacamos de la nevera uno de los trozos de la masa y con la ayuda de un rodillo en la mesa enharinada la extendemos para poder cubrir la base del molde y que sobre un poco por los laterales para después poder sellar. Una vez extendida sobre el molde la volvemos a llevar a a nevera que repose otros 30 minutos.


Escurrimos los gajos de manzana, recogiendo el caldo que se ha generado, rellenamos el molde, tiene que quedar una buena montaña que luego reduce bastante, y regamos con el caldo de la maceración. Añadimos unos trocillos más de mantequilla en dados y cubrimos con el resto de la masa extendida, sellamos los bordes, hacemos unos cortes en la superficie y pintamos con el huevo batido. Al horno precalentado a 200ºC, durante unos 15 min, después lo bajamos a 180ºC y dejamos que se haga otros 50 min, si se dora demasiado lo cubrimos con un papel aluminio.


Sacamos del horno, dejamos que se temple la espolvoreamos con e azúcar en polvo y canela y a disfrutarla.


Jesús subió al monte y llamó a los que Él quiso. Mateo 3, 13.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Callos con garbanzos.

Aunque es época, en casi todos los blog de propuestas navideñas, con este frío que esta pegando, también es época de platos contundentes y ¿que hay más contundente que unos callos?.


El callo es un plato típico en muchas zonas de España, pero sobre todo en los dos sitios que más he frecuentado, Madrid y Galicia, donde además, en ambos sitios se les suelen añadir garbanzos, aportando así la parte que les falta, fibra e hidrato de carbono.

Se pueden preparar solo con callo, el intestino, pero a mi me gusta hacerlos con morro y pata, ya que les aporta aun un poco más de gelatina, dando la textura típica de este plato y un poco de carne magra que viene tanto en el morro como en la pata.

INGREDIENTES.

1,5 Kg de callos, morro y pata.
1 hueso de jamón.
3 chorizos.
1 morcilla de cebolla.
300 gr. de garbanzos.
2 cebollas.
1/
1  pimiento rojo.cabeza de ajos.
Pimentón.
2 cayenas (opcional).
1 cucharada de carne de pimiento chorizero.
2 tomates maduros.
Vinagre.
Sal y pimienta negra.
Aceite de Oliva Virgen Extra.

ELABORACIÓN.

Lo primero es limpiar los callos. Hoy en día en la mayor parte de las carnicerías, te los venden ya muy limpitos y solo es darles un agua, si no hay que preparar un buen balde de agua con vinagre, dejarlos en remojo y hacer varios cambios de agua.


Una vez limpitos los vamos a blanquear, ponemos a cocer abundante agua con medio vaso de vinagre, cuando llegue a ebullición echamos los callos y los trozos de morro y pata, ya cortados al tamaño que nos guste más y dejamos que vuelva a hervir, lo separamos del fuego y los escurrimos en un colador en el fregadero, dándoles un buen lavado con agua fría.


Lo próximo es ponerlos a cocer, callos, pata, morro junto con un hueso de jamón, una hoja de laurel, la cabeza de ajos, a la que le quitamos 2 o 3 dientes, una cebolla entera, el medio pimiento y unos toques de pimienta negra molida. Si los hacemos en olla convencional tendrán que cocer entre 3 y 4 horas, si es en olla a presión estarán listos en la mitad de tiempo.


Los garbanzos los metemos a cocer a la vez, dentro de una red para poder sacarlos a la mitad de la cocción. Otra opción es usar un bote de garbanzos cocidos, que añadiremos al final.


Mientras se cuecen nuestros callos, vamos haciendo un sofrito. Ponemos un poco de aceite en el fondo de la sartén añadimos la otra cebolla cortada en trozos pequeños, junto con el ajo y dejamos que se haga lentamente. Cuando este la cebolla bien trasparente, añadimos los tomates rayados y la cayena y dejamos que se hagan hasta que nos quede un sofrito espeso, añadimos una cucharada de postre de carne de pimiento choricero y una sopera de pimentón de la Vera, le damos unas vueltas al fuego y reservamos.

Si no os gusta el picante no le añadáis las cayenas, pero el puntito picante a los callos le va como anillo al dedo. Si no tienes cayenas puedes sustituir el pimentón dulce por picante.


Con los callos ya cociditos llega el toque final. Los escurrimos y guardando el agua de cocción y en la misma olla ponemos el sofrito, lo calentamos y echamos los callos, lo mezclamos bien, troceamos el chorizo y la morcilla y añadimos los garbanzos previamente cocidos o del bote y echamos agua de cocción hasta casi cubrirlos, dejamos que cueza todo junto lentito otra media hora, añadiendo más agua de cocción si es necesario.

Hasta ahora no hemos puesto ni gota de sal, ahora al final es el momento de probarlos y si la necesitan, que es probable que no, se la añadimos.


Servimos, un buen pan y a disfrutar como enanos.


"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré". Mateo 11, 28